Un vecino de Alcoletge, en el Segrià, de 57 años falleció este miércoles tras sufrir una parada cardiorrespiratoria pocos minutos antes del eclipse total de sol. El hombre se encontraba en el Tossal dels Morts, el espacio que el Ayuntamiento había habilitado para que los vecinos pudieran observar el fenómeno astronómico. El Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) activó cuatro ambulancias para atender el incidente, pero no se pudo salvar la vida del hombre. Las causas de la muerte todavía no están determinadas. El alcalde de Alcoletge, Josep Maria Gras, ha explicado al diario Segre que los efectivos que asistieron a la víctima le indicaron que "ha podido haber sufrido un golpe de calor que le ha acabado provocando una parada cardíaca". El SEM, sin embargo, ha remarcado a la ACN que por ahora no se puede confirmar que un golpe de calor fuera la causa de la parada cardiorrespiratoria y que será la autopsia la que deberá aclarar esta circunstancia. A raíz de la muerte del vecino, el Ayuntamiento decidió suspender los actos festivos previstos después del eclipse, concretamente la cena popular y la fiesta con música en directo y DJ. La observación del fenómeno, en cambio, se mantuvo.
La muerte en Alcoletge se suma a las incidencias registradas durante una jornada que movilizó a miles de personas en toda Catalunya. El SEM recibió 87 llamadas al 061, Salut Respon, relacionadas con el eclipse entre las siete de la mañana y las nueve y media de la noche y atendió a un total de 83 personas. Del conjunto de incidentes gestionados por los servicios médicos, 20 estuvieron relacionados con afecciones oftalmológicas, después de una jornada marcada por las insistentes recomendaciones de no mirar directamente el Sol sin la protección adecuada. La gran mayoría de los casos se pudieron resolver por teléfono. En total, 77 personas fueron atendidas por el 061 Salut Respon sin necesidad de movilizar recursos asistenciales, mientras que seis incidentes requirieron la activación de ambulancias. Tres afectados fueron trasladados a centros sanitarios: dos en estado menos grave y uno en estado crítico con un traumatismo. El grueso de las actuaciones se concentró en el Camp de Tarragona, con 18 casos, y en la Barcelona Metropolitana Nord, con 17. En Girona se registraron 14; en Barcelona ciudad, 12; en Lleida y la Barcelona Metropolitana Sud, seis en cada una; en la Catalunya Central, cinco; en las Terres de l’Ebre, tres, y en el Penedès, dos.
A pesar del repunte de llamadas, los responsables sanitarios consideran que la jornada transcurrió, en general, con normalidad. El gerente de la región sanitaria de las Terres de l’Ebre, Ferran Roche, ha explicado a Catalunya Ràdio que la mayoría de personas contactaron con el 061 por molestias que no revestían gravedad. "La gente ha llamado por molestias, pero no eran cosas graves", ha asegurado Roche. El responsable sanitario, sin embargo, ha advertido que el balance de problemas oculares todavía podría aumentar durante los próximos días, ya que algunas lesiones derivadas de la observación directa del Sol pueden tardar horas o días en manifestarse. "Es más probable que aparezcan lesiones en los próximos días que en estas primeras horas", ha advertido. Los síntomas pueden empezar de manera progresiva, con molestias visuales o la aparición de alguna mancha en el campo de visión. Ante estas señales, Roche recomienda acudir al hospital de referencia para que el afectado sea valorado por un especialista.
Ochenta llamadas al 112
Más allá de las consultas sanitarias, el teléfono de emergencias 112 recibió hasta las nueve de la noche 81 llamadas, que generaron 72 expedientes relacionados con el eclipse. La mayoría eran peticiones de información sobre el fenómeno. El Tarragonès concentró el 14% de las comunicaciones, mientras que el Baix Llobregat y el Barcelonès registraron un 12% cada uno. Protecció Civil había desplegado un amplio dispositivo especial ante la movilización de miles de personas hacia los puntos desde donde el eclipse se podía observar en mejores condiciones. El Centro de Coordinación Operativa de Catalunya (CECAT), instalado en Reus, reunió a representantes de los Mossos d’Esquadra, Agentes Rurales, Bomberos, Emergencias, el Servei Català de Trànsit y el Servei Meteorològic de Catalunya.
Pocos incidentes destacables
A pesar de la excepcionalidad de la jornada, el dispositivo se desarrolló con pocos incidentes destacables. Uno de los más graves se produjo en Altafulla, donde varias personas se habían encaramado encima de los vagones de unos trenes de mercancías para observar el eclipse, con el riesgo añadido de la proximidad de la catenaria. Un joven cayó de uno de los vagones y tuvo que ser atendido por los servicios de emergencias y trasladado a un centro sanitario.
Los Mossos desplegaron unos 700 efectivos durante toda la jornada para garantizar la seguridad, el orden público y la movilidad. La presión también se notó en los espacios naturales. Los Agentes Rurales efectuaron 356 actuaciones dentro del dispositivo especial de vigilancia preventiva, principalmente para regular la afluencia de personas y vehículos e informar a los visitantes. También se interpusieron diez denuncias por circulación motorizada. En la playa del Trabucador, por ejemplo, se detectaron varios grupos que se habían instalado con sombrillas, sillas y otros enseres en zonas donde no estaba permitido y tuvieron que ser desalojados.