Cada vez más personas somos conscientes del poder transformador de nuestras compras cotidianas. Si eres una de esas personas a las que le preocupa mucho la salud, la sostenibilidad y la justicia social puede que te interesen algunos consejos para comprar de una forma más sostenible y responsable. Además, sin tener que pagar más por ello.

Trucos para una compra sostenible

1. Evita el plástico

En general, utiliza y consume menos productos que contengan plástico, muchas veces es casi imposible encontrar un producto que necesitamos sin un embalaje sin plástico, pero siempre que sea posible, escoge esta opción. Damos por hecho, que si quieres considerarte un consumidor responsable, ya has dicho adiós a las bolsas de plástico, ¿verdad? Utiliza bolsas de tela o algodón reutilizable, o lleva directamente un carro de la compra para reducir estos plásticos de un solo uso que contaminan muchísimo el planeta.

Compra
Compra / Fuente: Unsplash

Di siempre no a los productos frescos con plásticos, no tiene ningún sentido que un producto natural que puede ser transportado y conservado en su protección natural, se encuentre en los supermercados envueltos con embalajes totalmente de plástico.

El poder transformador de nuestras compras cotidianas

2. Compra productos de proximidad

Siempre que puedas escoger, selecciona para tu compra productos de origen local. Los alimentos de proximidad necesitan menos recursos (transporte, combustible, etc.) y son más sostenibles. Contribuye en la medida de lo posible a la economía local y escoge pequeñas empresas nacionales. 

3. No deseches

Consume lo justo y evita lo que no vayas a gastar, esto es básico para que el resto de puntos tengan sentido. Realizar una compra sostenible significa, consumir los productos que necesitas y las cantidades que vas a poder consumir en un periodo determinado. ¿A quién no se le ha puesto en mal estado la fruta y ha tenido que tirarla? Aprende a no comprar por cantidad sino teniendo en cuenta la caducidad de los productos y la capacidad de consumo de estos.

4. Planifica tu compra sostenible:

Planificar ayuda a cumplir los básicos de la compra sostenible. Anota las cantidades que necesitas, los productos que están a punto de acabarse y no compres productos de los que ya tienes varias unidades sin consumir. Planifica un menú semanal, anota los ingredientes necesarios y haz la lista de la compra teniendo en cuenta los productos que necesitas. Ahora puedes utilizar aplicaciones o el bloc de notas del móvil para realizarlo, ¡no hay excusa!

5. Consume vegetales

El impacto de la industria de la carne no es para nada sostenible. Está comprobado que la actividad ganadera genera una serie de recursos y emite gases nocivos para el medio ambiente. No es necesario que hayas adoptado una dieta vegana o vegetariana, sino que simplemente priorices y le des la importancia que se merece al consumo de vegetales, créenos, tiene relevancia tanto a nivel de salud como a nivel medioambiental.

Vegetales
Vegetales / Fuente: Unsplash

6. Escoge de temporada

En la medida de lo posible, ten en cuenta las frutas y verduras de temporada para realizar tu compra verde. Es posible conseguir productos en mercados internacionales durante prácticamente todo el año, pero teniendo en cuenta la proximidad, es más recomendable tener en cuenta la temporada o los productos que pueden obtenerse durante todo el año.

7. Compra a granel

Sé sostenible comprando productos por cantidad y peso. Es posible comprar a granel tanto en pequeñas tiendas locales hasta en grandes superficies y supermercados. Esto se aplica a productos de alimentación clásicamente comprados a granel como las especias, los frutos secos y los cereales, pero también en todo tipo de productos que actualmente están disponibles sin embalaje, como los detergentes. Tomar esta decisión siempre que sea posible es económico, natural y encuentras una gran variedad de oferta.

8. Escoge envases de vidrio

En el supermercado, encontramos conservas y otro tipo de productos que utilizan recipientes herméticos para la conservación de los alimentos. Escoge siempre el vidrio (totalmente reciclable y reutilizable) frente a las latas, ya que estas están producidas con aluminio, que genera múltiples residuos minerales, está creado con recursos no renovables y no es reciclable totalmente.