Cambiar de país puede suponer mucho más que un cambio de paisaje: implica una reconfiguración completa del estilo de vida, el coste de la vida y las prioridades económicas. Este es el caso de Mery, quien dejó su vida en Pontevedra (España) para mudarse a Bali (Indonesia) y cuenta en su vídeo que, “por el mismo precio que pagaba por mi vivienda en España, aquí tengo una villa de lujo con piscina”. Este contraste pone de manifiesto las grandes diferencias entre vivir en un país europeo con altos costos de vivienda y hacerlo en un destino tropical donde el coste de vida es sustancialmente menor, permitiendo un nivel de vida más alto con el mismo presupuesto.

Alquileres y vivienda: Pontevedra vs. Bali

En España, incluso en ciudades medianas como Pontevedra, los precios del alquiler de viviendas han aumentado en los últimos años. Un apartamento de una habitación en el centro de la ciudad puede rondar entre 600 € y 800 € al mes, dependiendo de la zona y el estado del inmueble. En algunos casos, pisos más espaciosos o con mejores acabados superan fácilmente los 900 – 1.000 € mensuales, especialmente si se quiere vivir en ubicaciones preferentes.

Villa en Bali

En contraste, en Bali, especialmente en zonas fuera de los principales centros turísticos como Canggu o Seminyak, es posible alquilar villas independientes con piscina privada por cifras mensuales similares o incluso más bajas. Por ejemplo, villas con dos o tres habitaciones, jardín y piscina pueden encontrarse entre 700 € y 1.000 € al mes, dependiendo de la ubicación, tamaño y comodidades incluidas. Este tipo de oferta es difícil de encontrar en muchas ciudades españolas con la misma calidad y confort.

Esta diferencia no significa necesariamente que Bali sea “barato” en todos los aspectos, pero el poder adquisitivo en términos de vivienda es claramente mayor: con un presupuesto equivalente, puedes acceder a espacios más amplios, servicios extra y entornos más exóticos y relajados que en muchas ciudades de España.

Coste de vida: una balanza a favor de Bali

Más allá del alquiler, el coste de vida general en Bali es más bajo que en España en muchas categorías. Esto se refleja en:

  • Alimentación y comidas: Comer fuera en restaurantes locales o mercados suele ser mucho más económico que en España, con comidas completas que pueden costar el equivalente a 3 – 6 € en locales tradicionales.

  • Servicios y suministros: El coste de servicios como electricidad, agua y gasolina tiende a ser menor en Bali, aunque variará según el uso y la temporada.

  • Transporte: Muchos residentes optan por scooters o motos, cuyo alquiler o compra y mantenimiento son significativamente más baratos que poseer y operar un coche en España.

Sin embargo, es importante recordar que no todos los gastos son bajos. Productos importados, tecnología o ciertos servicios de salud privados pueden tener precios similares o incluso superiores a los de España, dependiendo de la marca o calidad.

Qué comodidades puedes permitirte con el mismo presupuesto

Lo que hace particularmente llamativa la experiencia de Mery no es solo el precio más bajo de la vivienda, sino también la calidad de vida adicional que permite ese ahorro. Al mismo precio que pagaba por un piso estándar en Pontevedra, en Bali puede disfrutar de:

  • Una villa espaciosa con piscina privada y jardín, ideal para trabajar desde casa o recibir visitas.

  • Acceso a entornos naturales y paisajes tropicales, algo que muchas viviendas urbanas en España no ofrecen.

  • Mayor espacio personal y comodidad, lo que puede mejorar la calidad de descanso y bienestar general.

Además, al reducirse el gasto proporcional en vivienda y vida diaria, quedan más recursos disponibles para ocio, viajes, actividades deportivas o formación, lo que puede traducirse en una vida más equilibrada y satisfactoria.

Vivir bien no siempre cuesta más

La experiencia de Mery refleja una realidad que cada vez más personas exploran: la posibilidad de vivir mejor con el mismo presupuesto en lugares fuera de Europa, siempre que el trabajo o la fuente de ingresos lo permitan (por ejemplo, teletrabajo, emprendimiento o ingresos en moneda fuerte). Aunque Bali no es automáticamente “más barato” en todos los aspectos, sí ofrece oportunidades de vida con mayor comodidad y calidad por precios accesibles, especialmente en lo que respecta a la vivienda y la vida cotidiana.

Gemma Pinto a Bali Instagram

En definitiva, el caso de Mery pone de manifiesto que el nivel de vida no depende únicamente de cuánto se gana sino de en qué contexto y con qué prioridades se gasta ese dinero. Y para muchas personas, destinos como Bali representan una oportunidad real de equilibrar ingresos y calidad de vida de forma más favorable que en sus países de origen.