Muchos pensionistas desconocen que, aunque la deducción por inversión en vivienda habitual se eliminó en 2013, quienes adquirieron su vivienda antes de esa fecha siguen teniendo derecho a aplicarla. Esto puede suponer un beneficio fiscal de hasta 1.356 € anuales, según lo establecido por la normativa vigente. La clave está en mantener los pagos vinculados a la hipoteca, como intereses o seguros, que permiten seguir aplicando esta deducción.
El origen de esta cifra está en la deducción histórica por inversión en vivienda habitual. Durante años, los contribuyentes podían deducirse el 15% de lo pagado anualmente por la hipoteca, hasta un máximo de 9.040 €. Esto da como resultado un límite máximo de 1.356 € por ejercicio fiscal. La ventaja es que no se pierde automáticamente al jubilarse, siempre que se cumplan los requisitos de propiedad y pagos ligados a la vivienda.
Requisitos para pensionistas
El beneficio no depende de estar activo laboralmente. Los pensionistas pueden aplicarlo siempre que sean propietarios de la vivienda, la hayan comprado antes de 2013 y mantengan pagos vinculados a la hipoteca. Esto incluye amortizaciones parciales, seguros obligatorios y los intereses correspondientes. Muchos jubilados continúan pagando su hipoteca o hacen aportaciones adicionales, por lo que pueden seguir deduciendo sin problema.

En caso de que la hipoteca ya esté totalmente saldada, la deducción ya no se puede aplicar directamente, puesto que no hay pagos que justificar. Sin embargo, si se realizaron amortizaciones o pagos en ejercicios anteriores que no se aplicaron en su momento, se puede reclamar hasta cuatro años atrás mediante la rectificación de autoliquidación, recuperando así parte de los impuestos pagados de más.
Cómo reclamar la deducción
Para solicitar la deducción, los pensionistas deben presentar la declaración de la renta incluyendo los datos de la hipoteca o amortizaciones. Es recomendable conservar justificantes de pagos e intereses, así como seguros vinculados, para que Hacienda valide la deducción. La Agencia Tributaria permite la aplicación retroactiva hasta el límite de cuatro ejercicios, lo que facilita recuperar cantidades significativas si no se habían reclamado anteriormente.
En definitiva, este beneficio fiscal sigue siendo un aliado importante para la economía de los pensionistas. Los que cumplen los requisitos pueden sumar hasta 1.300 € al año, una ayuda notable que muchos desconocen y que puede aliviar gastos durante la jubilación. La clave está en revisar la hipoteca, mantener la documentación en regla y, en su caso, solicitar la deducción correspondiente ante Hacienda.