José Mourinho será uno de los protagonistas de la última jornada de la Champions League. Porque se enfrentará al Real Madrid, el club donde estuvo durante tres años, y contra el cual no había jugado nunca desde que abandonó el equipo, hace más de una década. Además, se reencontrará con su antiguo pupilo, Álvaro Arbeloa, quien ahora es el entrenador del primer equipo. Un partido con mucho morbo, si bien el Benfica ya está virtualmente eliminado de la competición.
No está siendo una buena temporada para la entidad lisboeta, que ha perdido la hegemonía que en el pasado tenía en Portugal. Han quedado atrás esos tiempos donde conquistaban la liga prácticamente cada año, mientras que en la máxima competición continental eran habituales en las últimas rondas. La plantilla ya no tiene el nivel competitivo que se le exige, y el entrenador luso no ha dudado en pedir una serie de refuerzos para este mes de enero.
La intención es mejorar los resultados en el segundo tramo del curso, y uno de los primeros objetivos que ha marcado a la directiva es la llegada de Marc Bernal. Considera imprescindible firmar a un mediocentro que pueda organizar el juego del equipo, y está muy interesado en la perla del Barça. Tiene claro que reúne las condiciones necesarias para ser intocable en el Estadio da Luz, y convertirse en una estrella de clase mundial.

Además, es consciente de la complicada situación que vive en el Camp Nou, donde no ha tenido minutos desde que regresó de su grave lesión. Hans-Dieter Flick le ha dado muy pocas oportunidades, y así es imposible que llegue a recuperar el ritmo competitivo y la confianza en sí mismo que necesita. Todo esto ha provocado que el mediocentro de 18 años sea partidario de abandonar el equipo temporalmente, y salir a préstamo a un conjunto donde sí que pueda ser un fijo.
Había sido vinculado al Ajax de Ámsterdam, o, en especial, al Girona, pero Mourinho espera convencer a la joya de la Masía para que se decante por el Benfica.
Bernal podría seguir el ejemplo de Nico González
La liga portuguesa es siempre una competición ideal para que los jóvenes talentos puedan evolucionar, y Bernal puede seguir el ejemplo de Nico González, quien dejó el Barça, para aterrizar en el Oporto. Allí se convirtió en una estrella, una cosa que le valió para fichar por el Manchester City.

Pero antes, el Benfica tendrá que llegar a un acuerdo con Joan Laporta y Deco, como recuerdan desde ‘A Bola’.