Los menores de 35 años pueden acceder a una ayuda pública de hasta 10.800 euros para la compra de su primera vivienda, una medida incluida dentro del Plan Estatal de Vivienda y pensada para facilitar el acceso a la propiedad a los jóvenes. En un mundo de precios elevados y dificultades para ahorrar, esta subvención busca convertirse en un impulso para facilitar el acceso a la vivienda.
La ayuda está orientada a la adquisición de una vivienda habitual y permanente. El objetivo es favorecer la emancipación juvenil y fijar población en zonas con problemas de despoblación, donde el acceso a la vivienda es más asequible pero donde la falta de recursos sigue siendo un obstáculo para que la gente acceda a una casa.
Quién puede acceder a la ayuda para comprar vivienda
Uno de los requisitos clave es tener menos de 35 años en el momento de solicitar la ayuda. Además, la vivienda adquirida debe convertirse en la residencia habitual del beneficiario durante un periodo mínimo. En cuanto a los ingresos, el solicitante no puede superar tres veces el IPREM, aunque este límite puede ampliarse en determinados supuestos, como en el caso de familias numerosas o personas con discapacidad.
Otro aspecto relevante es la ubicación de la vivienda. En muchos casos, el inmueble debe estar situado en municipios de menos de 5.000 habitantes, aunque este requisito puede variar ligeramente según la comunidad autónoma. La intención es incentivar la compra en zonas rurales o con pérdida de población. La vivienda debe cumplir, además, con unos límites de precio establecidos por la normativa, que también pueden variar en función del territorio.
Hasta 10.800 euros para la compra de la primera vivienda
La cuantía máxima de la ayuda es de 10.800 euros, aunque existe un límite que impide superar el 20% del precio de compra de la vivienda. Es decir, si el inmueble cuesta menos, la ayuda se ajusta proporcionalmente. Este dinero puede destinarse a reducir el importe de la hipoteca o a cubrir parte de la entrada, uno de los principales obstáculos para los jóvenes. No se trata de un préstamo, sino de una subvención directa, siempre que se cumplan y mantengan los requisitos exigidos.
Cada comunidad autónoma gestiona las solicitudes y establece los plazos, por lo que es fundamental consultar las convocatorias vigentes. Los fondos son limitados y se conceden hasta agotar presupuesto. Así pues, esta ayuda de más de 10.000 euros se presenta como una oportunidad real para muchos jóvenes que quieren comprar vivienda pero no logran dar el primer paso. Un apoyo público que puede marcar la diferencia en el acceso a la primera vivienda habitual.
