El Gobierno ha puesto sobre la mesa un plan para incrementar la recaudación del Impuesto de Sucesiones, que podría traducirse en un aumento del 16% del total recaudado. Esto no significa que cada heredero vea subir su impuesto un 16%, sino que, si se eliminan o reducen las bonificaciones autonómicas, la cantidad que recauda el Estado crecería significativamente. La cifra proviene de estimaciones oficiales y ha sido recogida por la prensa económica como parte de las medidas que estudia Hacienda.
Actualmente, muchas comunidades aplican bonificaciones muy generosas, que llegan incluso al 99% del impuesto en algunos casos. Madrid, Andalucía, Murcia o Baleares son algunos ejemplos de territorios donde los herederos apenas pagan por recibir una herencia. El plan del Gobierno consiste en reducir o eliminar estas bonificaciones, de modo que la recaudación total se incremente, aunque el impuesto real de cada contribuyente dependerá de la situación de su comunidad y de los tramos autonómicos que se mantengan.
Cómo afectaría a los contribuyentes
Si se aplican estas medidas, el Estado podría recaudar unos 3.650 millones de euros, un 16% más que ahora, pero no todos los contribuyentes verían un incremento directo en sus impuestos. En muchas ocasiones, las familias que ahora están exentas o apenas pagan serían las que notarían el cambio, mientras que quienes ya tributan con normalidad seguirían pagando lo mismo. Por tanto, el impacto real depende de la bonificación que se tenga en cada autonomía.
El Ministerio de Hacienda insiste en que el objetivo es homogeneizar la tributación y aumentar la recaudación, especialmente en las herencias que ahora están casi exentas. Además, se busca que los impuestos reflejen mejor la capacidad económica de los herederos, evitando diferencias muy grandes entre comunidades autónomas. Este planteamiento forma parte de un plan más amplio de armonización fiscal y revisión de deducciones y bonificaciones en todo el territorio español.
Qué deben tener en cuenta los herederos
Los expertos recomiendan informarse sobre la normativa vigente en su comunidad y estar atentos a cualquier cambio que publique Hacienda o el Gobierno autonómico. Aunque la subida del 16% se refiere a la recaudación total, es un aviso de que algunas bonificaciones podrían desaparecer, y eso sí afectaría directamente a los contribuyentes que ahora pagan poco o nada. Prepararse con antelación puede evitar sorpresas y permitir planificar la transmisión de bienes de manera más eficiente.
En conclusión, aunque el titular pueda sonar alarmante, no todos los herederos pagarán más automáticamente. La subida del 16% refleja un incremento potencial en la recaudación estatal, condicionado a la eliminación de bonificaciones, y apunta a un cambio de escenario que afectará especialmente a quienes actualmente disfrutan de ventajas fiscales importantes.
