Pedro Sánchez espera que el “No a la guerra” que empleó resucitando el mantra antibelicista que llenó las calles en 2003 impulse al candidato socialista en las elecciones de Castilla y León. El presidente español cerró la campaña electoral este viernes en Valladolid con Carlos Martínez, que aspira a imponerse en los comicios. El rechazo a la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán ha proyectado a Sánchez como el principal opositor de Trump en Europa. Durante los actos por todo el territorio castellano, los socialistas han intentado que el posicionamiento en clave internacional también tenga efectos en el ámbito autonómico, con el objetivo de atraer al electorado de izquierdas y evitar un batacazo como el de Extremadura y Aragón.

LA ENCUESTA ¿Crees que el “No a la guerra” de Sánchez influirá en el resultado en Castilla y León?