Hace justo un año, el 6 de octubre del 2017, cinco días después del referéndum del 1-O y de la violencia policial, el gobierno de Rajoy ponía más leña al fuego con la aprobación de un real decreto-ley para facilitar el traslado expreso de las empresas de Catalunya. Una noticia incendiaria que daba todavía más argumentos a los discursos catastrofistas con la economía catalana. El decreto, publicado en el BOE el día siguiente, justificaba su creación señalando la existencia de una "extraordinaria y urgente necesidad" de "garantizar la plena vigencia del principio de libertad de empresa consagrado al artículo 38 de la Constitución" y de "respetar la prohibición de adoptar medidas que obstaculicen la libertad de establecimiento de los operadores económicos prevista en el artículo 139 de la Constitución".

A grandes rasgos, se trata de un decreto para "agilizar" la voluntad de empresas de trasladar su sede social fuera de Catalunya ya que, en algunos casos, como el de CaixaBank, según sus estatutos tendría que ratificar la decisión en junta de accionistas, cosa que alargaba los trámites. Al mismo tiempo, este real decreto daba todavía más fuerza a los argumentos unionistas como "las empresas se marcharán en masa Catalunya", reforzando la idea de "inseguridad económica y financiera" en el territorio; un pez que se muerde la cola.

El decreto, aprobado el mismo día que CaixaBank se mudaba a Valencia, siguiendo los pasos del Banco Sabadell, que había trasladado su sede social en Alicante el día anterior, facilitó el cambio de sedes de varias empresas -2.501 concretamente, según la Conselleria de Empresa y Coneixement- y el relato sangrante contra el proceso. Un año después, sin embargo, la "catástrofe" ha sido relativa, y la fuga de sedes ha tenido "cero impacto económico" según el informe elaborado por el Departamento de Empresa.

La estrategia de Rajoy

El diario AHORA explicaba ayer en exclusiva que el Estado sacó miles de millones de depósitos de los bancos catalanes, como CaixaBank y el Sabadell, el 2 de octubre, el día siguiente del referéndum. Según el AHORA, la fuga de depósitos de los bancos se hizo a través de varias empresas del Estado, como Renfe, Adif, Puertos del Estado, RTVE y otros. Aquella semana acabaría con el traslado de sus sedes fuera de Catalunya, después de la aprobación del decreto-ley, que hoy cumple un año de su aprobación.

Según las fuentes consultadas por este diario, el consejero delegado del Sabadell, Jaume Guardiola, se pasó el día llamando a diferentes presidentes de estas empresas públicas para conocer el motivo de la retirada. Les respondieron que eran "órdenes políticas". Este vaciado de cuentas se alargó unos días y el objetivo parecía claro. Un ejecutivo habló con el entonces ministro de economía, Luis de Guindos, cuando comprobó que una administración había retirado sus depósitos. Y de Guindos le respondió: ¿"Habéis cambiado la sede? Pues no sufráis". En unas horas el dinero volvía a estar en las cuentas de donde habían salido. Un año después, ninguno de los dos bancos ha considerado volver a Catalunya, pero el discurso no para de debilitarse.

La fuga de sedes, un año después

Un año después el decreto-ley sigue vigente y, a pesar de la subida al poder de Pedro Sánchez, no parece tener fecha de finalización. Si bien es cierto que la mayoría de empresas que han trasladado sus sedes no han vuelto, algunas ya han empezado a hacer movimientos, como es el caso de Agbar, que decidió volver a Barcelona hace menos de un mes.

Hay empresas del nivel de Facebook que quieren venir y no encuentran sitio"

Y es que no tenemos que olvidar que, a pesar de la voluntad de politizar al empresariado, durante el año del referéndum se han instalado en Catalunya grandes empresas multinacionales reconocidas, como es el caso de Facebook, Amazon, King o Satellogic, entre muchas otras.

Manel de Bes, el director del Departamento de Oficinas de la Consultora Inmobiliaria Forcadell, asegura en declaraciones El Nacional que durante el último trimestre del 2017, meses álgidos del conflicto Catalunya-Espanya, se cerraron muchas operaciones importantes como las mencionadas anteriormente, y que "el primer semestre del 2018 estamos llegando a números récord, con más de 200.000 metros cuadrados de oficinas contratados en Catalunya," con cifras similares a las de "la época del boom". "Hay una tendencia positiva de empresas que buscan un sitio en Barcelona para establecerse, y desde Forcadell no notamos ningún frenazo".

El discurso pierde fuerza

"No sé si el proceso ha afectado mucho o poco", explica de Bes, "pero la alarma que las empresas se marchan en masa ya se ha demostrado que no es cierta". De hecho, según explica, "se está haciendo cada vez más patente el crecimiento que empezó en el 2015".

En este sentido, explica que la única inversión que gestionaba Forcadell que quedó parada después del referéndum "fue una multinacional americana, que después del 1 de octubre puso en stand by el proyecto," sin embargo "ahora lo hemos reanudado y estamos a punto de firmar el contrato", explica de Bes.

Al mismo tiempo, la consellera de Empresa, Àngels Chacón aseguraba hace unos días que "Catalunya sigue liderando el número de empresas con sede social en el estado español", explica la consellera, con el 18,5% del total de empresas. De hecho, "el 2017 ha sido el año en que se han registrado más entradas en Catalunya de CIF provenientes del resto del Estado", un total de 660 entradas. El informe muestra también que "a partir del mes de mayo la tendencia de salidas de sedes sociales va a la baja, tendiendo a una normalización" como ha sido este último agosto.

 

Elaboración propia / Fuente: INFORMA/Departamento de Empresa y Conocimiento

Más allá de la política, Catalunya gusta

Catalunya, y sobre todo Barcelona, "es un polo de atracción de talento internacional". Esta frase no la dice sólo Manel de Bes; también Miguel Vicente, presidente de Bcn Tech City, Laura Urquizu, CEO de Red Points, Josep González, presidente de Pimec, y una sarta de personalidades del mundo empresarial catalán. "Barcelona es un lugar ideal para las start-ups, por ejemplo," explican desde Forcadell, "porque el lifestyle atrae el talento" y, además, "los precios son mucho más competitivos comparados con Londres o París". En esta misma línea, "Barcelona tiene unas cualidades con las que no se puede competir", aseguran.

"Hay empresas muy importantes que todo el mundo conoce del nivel de Facebook y Amazon que están buscando sitio para establecerse en Barcelona y no encuentran" porque hay "mucha más demanda que oferta", explica el director de oficinas de Forcadell. Aunque no ha revelado cuáles son, de Bes asegura que "hay un par de multinacionales muy potentes en esta situación".

Catalunya sigue atrayendo inversión extranjera dirigida a la ampliación de proyectos logísticos"

Otro factor importante en la atracción de empresas es "las promociones que se han hecho en todo el 22@, que se calcula que el año que viene ya habrá más de 20.000 metros cuadrados contratados," explica de Bes. De hecho, la alta demanda de oficinas y zonas empresariales en Barcelona y la escasa oferta provoca que la mayoría de proyectos en curso se alquilen antes de haber acabado de construirse. "En broma, entre la gente del sector nos preguntamos: ¿y qué alquilaremos el año que viene?", explica el director del departamento de oficinas.

Vienen unas nuevas y las que están, amplían

Otro factor que se está produciendo, además de grandes empresas que buscan tener una sede en Catalunya, es que las que ya tienen, "siguen apostando por el territorio y buscan ampliar sus sedes". Un caso que se ha dado con WeWork, por ejemplo, una de las principales empresas especializadas en coworking. WeWork ya confirmó el septiembre pasado su llegada al 22@, concretamente en el edificio Luxa Gold, vecino de Amazon, y desde la consultora inmobiliaria Forcadell, tiene el proyecto de contratar dos edificios más en el 2019, que se prevé que lleguen a tener un total de 30.000 metros cuadrados en total en Barcelona.

La fuga de sedes "no ha tenido impacto económico" ni tampoco "fiscal"

Por otra parte, "Catalunya sigue atrayendo inversión extranjera dirigida a la ampliación de proyectos logísticos", según explica Gerard Plana, director del Departamento de Industrial-Logística de Forcadell. Plana destaca que en los últimos meses, empresas logísticas extranjeras que ya estaban instaladas en la capital catalana han decidido ampliar sus proyectos con grandes superficies. Es el caso de UPS, Venta Privé, Mercadona (Zona Franca) y Amazon (Barberà del Vallès), entre otros.

¿Cómo son las empresas que se han marchado?

Según el informe de Empresa, la gran mayoría (80%) son micro y pequeñas empresas y correspondientes al sector servicios. Al mismo tiempo, un 61% de los CIF que se han marchado han llevado sus sedes a Madrid. Por otra parte, el 12,2% de las sedes trasladadas son industriales, el 7% se dedican a la construcción y el 1,2% restante son de agricultura.

El hecho de que la gran mayoría de estas empresas se dediquen al sector de los servicios implica "prácticamente cero afectación en la base productiva" de Catalunya, ya que no se han movido los centros productivos de la comunidad. Según la Conselleria, la fuga de sedes tampoco "ha tenido impacto fiscal, ya que el IS no se tributa ni a Catalunya porque es un impuesto estatal".

"Bienvenidas a Catalunya, ahora y siempre"

Los datos son los que son. Es cierto que muchas empresas trasladaron sus sedes fuera de Catalunya, pero también es cierto que hay cada vez más grandes empresas internacionales que hacen lo imposible por encontrar un sitio donde establecer su hub del sur de Europa en Catalunya.

Con todo, la consellera Chacón reiteraba durante la presentación del informe sobre el impacto que había tenido el traslado de sedes a la economía, que las empresas que se marcharon son "bienvenidas en Catalunya, ahora y siempre", pero destacaba el hecho de que "no se darán incentivos fiscales para que vuelvan". Al mismo tiempo, la consellera criticaba que "a nadie se le escapa que hay empresas que han tenido miedo al boicot", y que la creación del real decreto-ley creado por el gobierno de Rajoy después del referéndum del 1 de octubre "tenía una intencionalidad política" y "no estaba justificado". Sea como sea, desde el Govern aseguran que se están haciendo reuniones con las empresas que se marcharon y que "ya se verán los resultados".