El Parlament ha rechazado la enmienda a la totalidad presentada por Vox contra la proposición de ley del taxi con los votos en contra del PSC, Junts, ERC, Comuns, CUP y Aliança Catalana, mientras que el PP se ha abstenido. Ahora, esta proposición de ley pasará a la fase de ponencia y comisión, en la cual los partidos podrán presentar enmiendas. Una vez superado este paso, volverá al pleno del Parlament para el debate y la votación final.

Concretamente, la propuesta de ley del taxi reconoce el taxi como servicio económico de interés general y regula los vehículos de transporte con conductor (VTC) como un servicio privado de carácter complementario. Así, sitúa el taxi en una posición preeminente dentro del sistema de transporte de viajeros. El texto también establece que el sector deberá garantizar obligaciones de servicio público como la universalidad, la accesibilidad y la continuidad, y mantiene el sistema de tarifas oficiales.

Paralelamente, regula los VTC como un servicio privado de carácter complementario, que en todo caso deberá funcionar con contratación previa por parte del cliente. La nueva regulación también prevé una reducción progresiva de las licencias de VTC en el área metropolitana de Barcelona a medida que vayan caducando. Actualmente, hay aproximadamente un millar, y el Govern calcula que unas 600 decaerán con la entrada en vigor de la ley.

Berzal: "La ley del taxi destruirá hasta 6.000 puestos de trabajo"

En una atención a los medios desde las puertas del Parlament, el representante de la patronal de los VTC, José Manuel Berzal, ha advertido que, si finalmente se acaba aprobando la ley del taxi, "se destruirán hasta 6.000 puestos de trabajo en Catalunya".

Asimismo, ha criticado que a la proposición de ley le falta "rigor jurídico", tal como prueba, a su parecer, el estudio independiente realizado por los catedráticos José Esteve Pardo y Marc Tarrés Vives, de la Universidad de Barcelona, encargado por la misma patronal. En este informe se indica que el texto de la ley presenta "múltiples inconsistencias y contradicciones con el Derecho Europeo y la jurisprudencia del TJUE". Y se señala que la normativa parece diseñada para proteger un solo sector, dejando de lado los derechos de los usuarios y la libre competencia, y podría generar una ola de demandas por responsabilidad patrimonial. Para Berzal, no se debería haber tramitado como una proposición de ley, sino como un proyecto de ley más transparente, con todos los informes preceptivos.

José Manuel Berzal, presidente ejecutivo de UNAUTO VTC, durante la atención a los medios realizada esta mañana ante el Parlamento

"Esto es una proposición de ley al dictado de una parte del sector del taxi, no de todo el taxi, que perjudicaría incluso a una parte muy mayoritaria del sector del taxi", ha lamentado Berzal. Igualmente, ha asegurado que el sector mantiene la “mano tendida” al diálogo con los grupos parlamentarios para introducir cambios durante la tramitación e intentar “conseguir un ecosistema de movilidad justo y equilibrado”. Y se ha mostrado esperanzado con que el texto de la ley, durante los debates y votaciones que aún tiene que pasar, pueda ser modificado para recoger las necesidades del sector. "Hay partido", ha concluido.

La enmienda de Vox ha sido rechazada

La enmienda de Vox ha sido rechazada por todos los partidos de la cámara catalana a excepción del PP, que se ha abstenido. El diputado de Vox, Andrés Bello, ha justificado la enmienda a la ley, afirmando que hay varios puntos que les parecen problemáticos, como por ejemplo las "contradicciones" que tiene con la normativa europea y por tener un carácter "inconstitucional". Además, ha asegurado que el texto "no es lo suficientemente riguroso" y "puede despertar interpretaciones erróneas".

Los conductores de VTC alzan la voz

Marta, una conductora de VTC, ha lamentado que esta ley podría hacerle perder el trabajo y ha pedido pensar en los ciudadanos para que tanto taxis como VTC puedan continuar ofreciendo sus servicios.

Finalmente, Vanesa, conductora de VTC de 51 años, también ha expresado su preocupación por la continuidad de su puesto de trabajo y otro conductor, Jaime Romero, ha pedido que se piense que “detrás de los conductores hay más familias”.