Varios medios en el mundo han replicado una situación que es realmente preocupante. El fenómeno de El Niño podría hacerse un superniño y hará recordar al de 1877. El problema es que el pasado fue demoledor a tal grado de acabar con el 4% de la población mundial. Entre tantas situaciones que han pasado en el mundo, desconocemos si el propio planeta está preparado para afrontarlo.
Recordemos que el fenómeno conocido como El Niño suele elevar la temperatura global y provoca tormentas tropicales en ciertas regiones del mundo, a la vez que genera condiciones más secas en otras. Cuando se habla del fenómeno superniño, denominado también "El Niño Godzilla", es cuando se empiezan a prender las alarmas. La incertidumbre ante los cambios climáticos del planeta es mucho mayor.
El superniño que culminará en 2027 no tiene un buen pronóstico alentador para el mundo, aunque está por confirmarse
Los pronósticos de ENSO (Centro de Predicciones Climáticas) no son nada positivos; desde marzo se venían venir. En el North American Multi-Model Ensemble proyectan que el fenómeno más fuerte registrado entre octubre de este año y enero de 2027 tiene un pico de +3,1 grados Celsius en noviembre. Los expertos indican que El Niño se está intensificando de una forma más rápida de lo que se creía.
Si se compara con el ocurrido en 1877, estamos frente a escenarios algo distintos. A pesar de que se trate de una comparación entre un fenómeno que ya ocurrió y que está por ocurrir pronosticado bajo modelos, no se tiene una idea fidedigna de lo que va a pasar. Al menos, hasta el mes de junio, que pueda tenerse un pronóstico más certero, seguirá siendo una incógnita. Hay un aliciente y es que la intensidad del Pacífico central podría ser bondadosa con el mundo. Los cambios provocados durante estos últimos años y el nivel climático podrían generar otro tipo de impacto.
También hay que tomar en cuenta que El Niño de 1877 no fue lo que se llevó prácticamente todo a su paso. Hubo una combinación de factores que provocaron la sequía global; el mundo gobernado por el imperialismo y la exportación de grano en forma desmedida fueron parte de la terrible escasez de alimentos y recursos que mató a prácticamente 50 millones de personas.

Pronósticos recientes indican que el superniño de 2027 puede ser moderado
El año 2016 fue el principio del calor extremo en el planeta, cosa que ha sido superada por los tres últimos años del 2023 al 2025. Récords se han batido por varias regiones; recién se documentó que la temperatura nocturna en Barcelona ha cumplido registros que no ocurrían desde hace decenas de años.
Sin embargo, a pesar de los pronósticos, el último El Niño importante, que fue entre los años 2015 y 2016, superó los 2 grados Celsius en la región del Pacífico central. Tim Stockdale, del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, indica que El Niño de estos tiempos será moderado. De haber un impacto poderoso, podría ocurrir en América Latina, particularmente en el hemisferio norte, comenzando por México y al terminar en Centroamérica.

Pero eso no significa que el continente estará libre de desastres. Algunos países en Sudamérica como Perú y Ecuador tendrían un clima húmedo extremo que generaría fuertes lluvias e inundaciones catastróficas. En el norte sudamericano, cerca del Caribe y el Atlántico, podrían surgir condiciones de sequía. Australia, Indonesia y Filipinas podrían ser más secos con este fenómeno. El Niño de 1877 generó desastres naturales, además de la hambruna, y los países más afectados fueron Brasil, China e India. Tendremos que esperar al próximo mes o a los siguientes próximos para obtener un nuevo pronóstico hasta que sea el definitivo, y terminar de comprender cómo podría afectarle al planeta Tierra.
Kimberly Reid, experta de la Universidad de Melbourne, indica que los pronósticos que se generan a temprana hora son llamativos, pero no son los que brindan los resultados garantizados. El cambio climático ha generado fenómenos meteorológicos relevantes y frecuentes, pero lo mejor de todo es estar informado, tratar de reducir emisiones de gases contaminantes y esperar a que la probabilidad de que ocurran eventos desastrosos sea menor con el tiempo. Aún no hay garantías tan reales para que ocurra el llamado Niño Godzilla.