Enric Crous (Barcelona, 1947) es un empresario con una larga trayectoria profesional en Catalunya. De director general en la Feria de Barcelona y a Mercabarna, a consejero delegado de Damm y también a Cacaolat, ahora aparca el mundo de la empresa para dedicarse a "servir el empresariado" a través de la Cámara. Con 72 años y las ideas claras, Crous se presenta a las elecciones de la Cambra de Comerç de Barcelona y competirá en las elecciones del próximo 8 de mayo con cuatro listas alternativas: Carles Tusquets, Ramón Masià, las mujeres de 50a50 y la lista de empresarios independentistas.

El candidato nos recibe en las oficinas de Interprovecho, la empresa de comunicación de la cual es accionista y con la que se presenta en estas elecciones. Lo acompaña su socio de candidatura y presidente de Numintec, José María Torres, quien ejercerá de vicepresidente de la Cámara en caso de que salgan como la lista ganadora. Crous y Torres explican la necesidad de revolucionar la Cámara, desmienten "las malas lenguas" y explican qué hay detrás de su candidatura "Si TÚ no votas, nada cambiará".

¿Qué diferencia su candidatura del resto?
C: Nosotros tenemos una cosa clara: nadie de nuestra candidatura hará negocio con la Cámara. Ni José María Torres ni yo tenemos que vender ni comprar nada a la Cámara, venimos con una clara vocación de servicio en las pequeñas, medias y micro emprendidas que son las que lo necesitan. No hay una ambición económica ni de poder; lo que tenemos es ambición de servicio, de defender las empresas y de enfrentarnos a quien nos tengamos que enfrentar para defender los intereses generales.

T: ¿Ahora todas las candidaturas parece que sean grandes defensoras de las pymes y los autónomos, pero durante todos estos años qué han hecho para las pymes y los autónomos? En nuestra candidatura hay mucha gente que llevamos muchos años luchando por los intereses de las pymes, empezando por la ley de morosidad o las últimas mejoras que se han hecho por los autónomos, como la segunda oportunidad o la nueva directiva europea, en la que hay muchas medidas que he puesto yo a través de Pimec. En definitiva, nosotros ya estamos implicados, y las otras candidaturas dicen que lo harán, pero de momento en todos estos años nunca he recibido apoyo de ninguna de las personas de las otras candidaturas en estos temas.

¿Qué más?
C: La internacionalización de las empresas. La Cámara tiene que aprovechar su red de relación con las cámaras europeas para ayudar a los empresarios en este sentido. También en formación: la formación dual se tiene que potenciar y es una cosa que la Cámara tiene que hacer. Y por último, una cosa importantísima: la Cámara tiene que ser muy pesada con la defensa de los déficits de las infraestructuras que hay en el país.

"La gota malaya" que dice siempre...
¡Exacto! La gota malaya. Tenemos que conseguir de una vez que haya un Corredor del Mediterráneo como Dios manda. ¡No puede ser que el Corredor tenga que pasar por Madrid, Madrid no es el Mediterráneo! No puede ser que Cercanías funcione tan mal, o que el Aeropuerto del Prat esté gestionado desde Madrid. No puede ser que el Puerto de Barcelona no tenga las conexiones viales y ferroviarias como hacen falta, porque Barcelona tiene que ser la puerta de entrada de Europa. Todo este déficit de inversiones, la Cámara lo tiene que poder reivindicar, y si nosotros ganamos, lo haremos.

Somos una candidatura transversal porque somos un reflejo del país"

¿Qué ha faltado hasta ahora a la Cámara?
Se ha utilizado poco la red de Cámaras europeas, ha hecho una presión insuficiente para las infraestructuras y la educación, y tampoco ha sido lo bastante crítica con las administraciones locales y centrales. No puede ser que la Cámara no haya dicho nada sobre el problema de los manteros o que no haya posicionado con la problemática del taxi, por ejemplo. La Cámara tendría que ser un instrumento de consulta obligada por la administración.

¿Qué aporta la fusión Crous i Torres?
A mí personalmente me aporta una cosa muy importante, y es que todo el tema de la digitalización y las nuevas tecnologías me coge un poco de lejos, y es una línea que en José María Torres domina, y al mismo tiempo fusiona el equipo Crous y Pimec.

La experiencia y la juventud.
Sí. Nosotros hemos hecho una candidatura que tiene una mezcla de veteranos, como un servidor, y jóvenes como él. Hombres y mujeres, gente de Barcelona y del territorio. Empresas grandes, como Ficosa, Bonpreu, La Farga y al mismo tiempo pymes. El 70% de nuestra candidatura son pymes. También somos la candidatura que más mujeres aporta en la Cámara. En definitiva, somos una candidatura transversal porque reflejamos lo que es el país. Lo único que pedíamos era que fueran emprendidas, que estén en activo, que no tengan cadáveres en el armario y que estén dispuestos a dedicar tiempos a la defensa del país.

Si hay alguien a quien no le interesa que se vote, no somos nosotros"

¿A la Cámara le interesa que se vote?
Le tendría que encantar. Si hay alguien que no le interesa que se vote, no somos nosotros. De hecho, siempre digo que nosotros preferimos perder con 20.000 votos que ganar con 700. Si la gente va a votar y vota mucho, gane quien gane querrá decir que tiene una legitimidad que con 700 votos no se tiene. A nosotros nos interesa en que vote a mucha gente, y es más, si vota a poca gente tenemos muchos números de perder.

¿Por qué?
Porque toda aquella gente que tenían el voto por correo que TSJC anuló, aquel voto lo tienen. Por lo tanto empezamos 6.000 en 0, a partir de 6.000 empezamos a jugar nosotros. También es verdad que la Cámara no ha incentivado las elecciones, aunque ahora dicen que quieren hacer una campaña.

¿El sistema electoral tal como es ahora es complicado?
Si ganamos, ya lo prometemos desde ahora, lo que sí que haremos es hablar con la Generalitat para cambiar este sistema electoral, porque es perverso, no el siguiente. Los que voten serán unos héroes. Lo ponen todo tan difícil que al final nos preocupa que a pesar del esfuerzo que estamos haciendo todas las candidaturas para que la gente vaya a votar, no sirva de nada. No puede ser que vote un 1,8% del censo, porque entonces salen los de siempre. Y si queremos cambiar eso, tiene que votar a mucha gente. Y el voto electrónico lo facilita.
Además, cuando votas no hay manera de identificar de qué candidatura es cada uno ni quién representa estas empresas. Por ejemplo, yo represento en RP1, pero sólo pone eso, no pone mi nombre ni de qué candidatura es. Por lo tanto, si alguien me quiere votar a mí, o le he dicho yo o se ha informado muy bien o no hay manera de saberlo.

¿Y porque se hace así?
Yo creo que es una cuestión de ignorancia o de desbordamiento. Nunca en la historia de la Cámara había habido tanta proliferación de candidaturas y no están acostumbrados en eso.

El decreto para el traslado de sedes fue un error, pero derogarlo ahora también lo sería"

¿Qué ha pasado para que ahora se presente tanta gente? ¿Es una voluntad de cambio generalizada?
Por nuestra parte por descontado. Todo el mundo dice que quiere cambiar cosas, y es normal que la gente lo diga. Nosotros queremos democratizar esta institución que ahora es demasiado presidencialista. La nuestra, si tengo la suerte de ser presidente, no lo será. Nosotros pensamos seriamente en delegar mucho con el pleno que salga escogido. Queremos que los plenos sean ejecutivos y que participen en la toma de decisiones.

En un debate organizado por Via Empresa Usted dijo que una de las cosas que haría es pedir que no se derogue el decreto que facilita el traslado de sedes.
Sí. Yo creo que derogarlo es un error. De entrada ya fue un error el decreto, pero ahora que ya es, mejor de lo que se toque porque tal como sirvió para que se marcharan, sirve para que les sea fácil volver. Que de todos modos, no está en la mano de la Cámara hacer nada para que vuelvan, porque no es nuestro trabajo, pero sí que podemos y tenemos que animarlas a que lo hagan.

No queremos que ninguna institución política gobierne la Cámara"

Y es importante que vuelvan, porque por mucho que no se lleven fuera las sedes productivas, empiezan a crear estructuras fuera, y si no se arregla, estas estructuras fuera de Catalunya seguirán creciendo y entonces más costará hacerlas volver. Nosotros no haremos valoraciones políticas, pero en la medida en que la política toma decisiones que van en contra de los intereses generales de las empresas, piaremos.

¿Alejar la Cambra de la política?
Más que alejarla, no implicarnos en política. Es evidente que la Cambra de Comerç tiene que tener relación con el Ayuntamiento, la Generalitat y todos los partidos, pero lo que decimos es que no tenemos que depender de ningún partido político. Claro está que la Generalitat tiene la tutela de las Cámaras, pero en sí las Cámaras son independientes. Lo que no queremos es que ninguna institución política gobierne en la Cámara y no queremos politizar las cámaras. Al fin y al cabo, son organismos empresariales, gestionadas por empresarios y en defensa de los intereses de todos los empresarios.

Algunos lo han tildado a Usted como el candidato de la Generalitat o el candidato independentista. ¿Qué piensa?
Cuando alguien tiene ganas de hacer daño tiene que buscar por dónde hacerlo. A mí no me pueden encontrar ni ningún problema fiscal, ni ningún problema de género, ni nada. ¡Lo único que me pueden encontrar es que soy catalán, y muy catalán! ¡Y culé, y muy culé! A partir de aquí nada más, nunca podrán encontrar en la hemeroteca una afirmación mía en sentido político hacia un lado u otro. Los empresarios bastante trabajo tenemos al hacer bien aquello que se supone que tenemos que saber hacer bien, la política ya la hacen otros. Lo que yo vote o deje de votar no le tiene que importar a nadie.

Lo que yo vote o deje de votar en política no le tiene que importar a nadie"

Somos una candidatura transversal también por el hecho de que tenemos candidatos de todas las sensibilidades. Pero es que en un país donde aproximadamente el 50% de la población vota independentismo, si queremos hacer una candidatura que sea un reflejo del empresariado, tiene lógica que llevemos a unos cuantos candidatos independentistas a nuestra candidatura. Pero hace falta dejar claro que a ninguna de las 39 empresas que me acompañan no los hemos preguntado qué votan ni nada. Se trata de ser una candidatura de país, en qué tiene que haber de todo, porque por suerte o por desgracia el país es plural.

¿Y en una situación como la del 1-O, cómo actuarían?
C: Seríamos muy respetuosos con lo que el pueblo de Catalunya decidiera. No nos corresponde a nosotros intervenir en eso. Nosotros nos tenemos que entender con las instituciones gobierne a quien gobierne. ¿Quiénes somos nosotros para decir a quién tiene que gobernar? No es nuestro trabajo.

T: Estamos del lado del interés general de todas las empresas, respetamos la democracia y la ley y el Estado de derecho. Y estar bien con todos los partidos políticos para que colaboren en qué la economía no se vaya al traste. Pero si lo hacen mal lo diremos, desde la absoluta independencia, pero no nos tiembla la mano si tenemos que decir a las instituciones que hacen alguna cosa mal.

Dejamos la política aparte. ¿Qué opinan de las 14 sillas del pleno que pertenecen a las empresas que pagan cuota y que también tienen voto?
C: Desde un punto de vista estrictamente democrático no sé hasta qué punto es lógico que nosotros nos tengamos que estar peleando con gente para obtener una vocalía y en cambio otro, con un previo pago de 75.000 euros, la tenga. No me parece el más democrático del mundo. Por otra parte, también es cierto que las Cámaras se tienen que financiar de alguna manera. Eso es por el modelo sajón que tenemos. Lo que sí que me preocuparía es que estas 14 empresas pudieran alterar el resultado de las elecciones. No es democrático y pueden acondicionarlo, porque quién tenga en su mano estas 14 empresas ya tiene un 23% de los votos.

T: Lo que tenemos que esperar es que después su voto vaya por la candidatura que haya sacado a más vocalías. Eso sería lo más democrático. O que se abstengan a la hora de votar, que sería el más lógico.

Si un presidenciable no sale escogido a su vocalía se puede cambiar por otro representante de empresa en cualquier vocalía. ¿Usted lo hará si no sale escogido en su epígrafe?
C: Lo que no haré será utilizar una de las 14 sillas pagadas, y eso que mi ex empresa es una de las 14, como bien sabes. Pero... Yo espero salir y por lo tanto esta posibilidad no la contemplo.

T: Esta es una estrategia que hacen todas las candidaturas. Por ejemplo, yo voy por Pimec. Ponemos por caso que si salgo elegido por la patronal y mi empresa también sale, pues un representante que no haya salido en otro epígrafe como representante de una empresa lo pondríamos como representante de la mía, para poner un ejemplo.

¿Tendremos sorpresas después de las elecciones? ¿Veremos alianzas?
C: Yo siempre digo que después del 8 de mayo se vuelven a tirar las cartas, porque saldrá una composición que a saber cómo será. Entonces empezará otra partida en que para llegar a la mayoría se tendrán que buscar votos con alianzas con los otros, pero ya veremos cómo va.

¿Qué pasó con las mujeres de 50a50? Parecía que había acuerdo para ir con vosotros y al final nada.
Intentamos desesperadamente llegar a un acuerdo, pero fue imposible. Nuestra sintonía personal con ellas es buena, pero hay determinadas exigencias que nosotros no podíamos cumplir y no pudimos pactar. Pero la voluntad de pactar la teníamos, y además somos la candidatura que más mujeres tenemos. Y si hubiéramos pactado con ellas habríamos tenido 50%, pero no pudo ser.