La DGT acusa a las autoescuelas de inflar las listas de espera y echa leña al fuego en el sector

Se caldean los ánimos entre la Dirección General de Tráfico (DGT) y las autoescuelas. El intento de contentar a las autoescuelas con el macroexamen de hace un mes en cuatro capitales de provincia del Estado español —una de ellas Lleida— no ha apaciguado las aguas en el sector y la DGT ha acusado a las autoescuelas de inflar las listas de espera. En un comunicado, el organismo dependiente del Ministerio del Interior ha negado que haya listas de espera de alumnos preparados para hacer el examen práctico de conducir y ha aclarado que el sistema es "capaz de absorber el volumen real" de la demanda cuando se traslada correctamente. Las acusaciones de la DGT llegan después de que las asociaciones de autoescuelas publicaran las cifras de examinados en aquel 'supersábado' de mayo, las cuales afirman que muestran "una divergencia muy significativa" con la realidad.

El sábado 16 de mayo se llevó a cabo la prueba piloto del Plan de Refuerzo Operativo de Exámenes, una medida excepcional para movilizar a todos los examinadores necesarios para atender la demanda en provincias donde pueda haber retrasos. Las cuatro provincias seleccionadas fueron Lleida, Navarra, Almería y Palma. Para poner en marcha este plan, se pidió a las asociaciones provinciales de autoescuelas las listas de todos los alumnos preparados para el examen práctico y los resultados obtenidos sorprendieron a la DGT. Por ejemplo, en Lleida, se presentaron a los exámenes 312 alumnos de los 5.000 que supuestamente estaban esperando para presentarse. En Navarra, 275 de los más de 6.000; en Almería, 630 de 8.000, y en Palma, 407 en lugar de 8.000.

Estas cifras ponen de manifiesto, subraya la Dirección General de Tráfico, que las supuestas "listas de espera" no reflejan el número real de alumnos en condiciones inmediatas de examinarse, sino los que han aprobado el teórico y disponen de dos años para hacer el práctico, y que el sistema es "capaz de absorber el volumen real" de la demanda cuando este se traslada "de manera efectiva". La DGT tiene previsto extender este modelo a otras provincias y las siguientes serán Tenerife, con una lista aportada de 575 alumnos sobre los 11.000 supuestamente en disposición de hacer el examen, y Barcelona, con 1.450 en lugar de 63.000.

Las autoescuelas reprochan a la DGT su "profunda deslealtad"

El comunicado de la DGT ha encendido todavía más la polémica con las autoescuelas, que han asegurado que los datos del plan facilitados por el organismo competente son una "fotografía incompleta" de la situación. En este sentido, la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) reprocha a la CGT su "profunda deslealtad" hacia el sector y el perjuicio que esta situación ocasiona a los ciudadanos, que tienen dificultades reales para acceder al permiso. "Hay graves problemas para examinar", subrayan. Ante las acusaciones, la CNAE denuncia en un comunicado que a las autoescuelas no se les da suficiente margen para organizarse, ya que avisar con apenas quince días de antelación imposibilita presentar a los alumnos en condiciones adecuadas. Además, señalan que este es un plan incompleto, porque solo se examina del permiso B y en capitales de provincia, dejando fuera otros tipos de exámenes y otras poblaciones también afectadas.