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El paso firma de España en el Mundial no ha evitado que dentro del vestuario aparezcan las primeras tensiones por el reparto de minutos. Luis de la Fuente ha construido un bloque muy reconocible, con una base cada vez más clara. Sin embargo, esa apuesta también deja damnificados. Tres nombres empiezan a concentrar el malestar: Martín Zubimendi, Alejandro Grimaldo y Eric Garcia.

Los tres sienten que su situación no se corresponde con su nivel ni con la temporada que han hecho con sus clubes. No se trata de jugadores residuales ni de perfiles invitados para completar convocatoria. Zubimendi llega como uno de los centrocampistas españoles más consolidados, Grimaldo como un lateral con enorme producción ofensiva y Eric como un defensa polivalente capaz de jugar de central, lateral o pivote a un excelente nivel.

Zubimendi no entiende su papel

El caso más llamativo es el de Zubimendi. Durante meses ha sido un futbolista importante para De la Fuente, pero en el Mundial ha quedado relegado a un papel cercano al ostracismo. Rodri, Pedri, Fabián, Gavi, Merino y Dani Olmo han ido acumulando minutos, mientras él observa desde el banquillo sin encontrar una oportunidad para demostrar que puede sumar al grupo.

Martín Zubimendi gol España

Esa falta de protagonismo genera incomodidad porque Zubimendi no se siente inferior a sus competidores. Entiende que puede aportar pausa, equilibrio y control en partidos donde España necesita manejar mejor los ritmos. Su malestar no apunta a romper el grupo, pero sí refleja una sensación clara: cree que merece más minutos.

Grimaldo y Eric también aprietan

Grimaldo vive una situación parecida en el lateral izquierdo. Su temporada lo avala, pero De la Fuente ha priorizado a Marc Cucurella y no le ha abierto la puerta. El jugador considera que puede ofrecer profundidad, golpeo, centros y una salida ofensiva distinta, especialmente en partidos cerrados. La falta de oportunidades empieza a pesar.

Eric Garcia completa ese grupo de jugadores que se sienten infrautilizados. Su versatilidad debería ser un argumento fuerte, pero el seleccionador tampoco ha contado con él de forma significativa. Para Eric, el problema no es solo no ser titular, sino no tener prácticamente espacio cuando el equipo necesita alternativas desde el banquillo.

El choque con De la Fuente nace justo ahí. España gana, compite y convence, pero no todos se sienten parte real del camino. Zubimendi, Grimaldo y Eric no quieren romper la concentración, aunque sí reclaman otro trato deportivo. El seleccionador mantiene su plan, pero sabe que gestionar a los que no juegan puede ser tan importante como elegir bien el once.