Las direcciones avisan de que el "devastador" error con PISA "compromete" la evaluación educativa

La Associació de Directius de l'Educació Pública de Catalunya (AXIA) ha advertido de que el error detectado en la muestra catalana del informe PISA, que hace que los resultados de los alumnos catalanes no puedan ser comparados con los del resto de participantes, tendrá una consecuencia "devastadora". "Hay errores administrativos. Hay errores técnicos. Y después hay errores que comprometen la credibilidad de una institución y dejan un país sin una de las herramientas básicas para entender la realidad", aseguran desde AXIA a través de un comunicado. La organización ha asegurado que no se les había comentado nada sobre esta cuestión en las juntas de direcciones y que se han enterado por la prensa y lamentan que las direcciones han sido "señaladas como responsables de un problema que va mucho más allá de su ámbito de actuación". "¿Alguien se cree que 51 centros se han equivocado a la vez?", se preguntan. En el comunicado, piden "asumir responsabilidades" y una "rendición de cuentas" para "preservar la credibilidad de las instituciones"

Por culpa de este error, las direcciones lamentan que los resultados que se publicarán este año no serán comparables ni con el resto de territorios participantes ni con los de ediciones anteriores, lo que es clave para poder comprobar "con rigor" si las políticas aplicadas desde 2022, año con malos resultados en estas pruebas en Catalunya. "Catalunya pierde la posibilidad de comparar la evolución de su sistema educativo con la del resto del mundo y, aún más grave, pierde la posibilidad de evaluar con rigor si las políticas educativas impulsadas a raíz de los malos resultados de PISA 2022 han tenido algún efecto", detallan en el comunicado. Las direcciones insisten en decir, sin embargo, que lo más preocupante de todo "es el proceso" que ha provocado que "el debate educativo" vuelva a quedar "huérfano de diagnósticos fiables". 

AXIA ha explicado también que los centros elaboraron en enero de 2025 la relación completa del alumnado elegible, todavía sin ninguna restricción, y ha asegurado que después el centro nacional selecciona la muestra, se revisan los posibles casos de exclusión y "se validan administrativamente con un papel clave de la inspección", hacia febrero-marzo de 2025. Ha añadido que solo después de estos pasos se llevan a cabo las pruebas bajo el control del Consejo Superior de Evaluación, hasta abril de 2025, y después de la Agencia de Evaluación y Prospectiva de la Educación. Para la organización, "no deja de ser curioso" que se publicara en el DOGC del 21 de julio de 2026 el sistema de control de esta agencia y quién forma parte de ella. En este sentido, ha denunciado que las direcciones han quedado nuevamente "al margen de los órganos donde se toman las decisiones y se ejercen las funciones de control".

Lamentan el error de la Agencia de Evaluación educativa

Para la organización de direcciones, las decisiones "determinantes" sobre la muestra y las exclusiones se concentran durante los primeros meses de 2025 y, por lo tanto, "no se trata de un error repentino ni de un incidente inevitable" durante el día de la prueba. Para ellos, "es el resultado de un proceso que disponía de controles, plazos y responsables". Precisamente, se preguntan desde AXIA cómo es posible que nadie detectara este alejamiento tan claro y grande de los estándares internacionales desde Catalunya y piden saber quién validó las exclusiones y qué mecanismos fallaron para permitir el error. De hecho, lamentan que la Agencia de Evaluación y Prospectiva de la Educación, creada para dotar al país "de una estructura más sólida, más profesional, más independiente y capaz de generar confianza", quede manchada por este error. 

Precisamente, indican que "lo que ha pasado es especialmente preocupante" dado que existía esta institución "creada para garantizar el rigor de las evaluaciones". Si esta "acaba asociada al hecho de que Catalunya pierda comparabilidad internacional, el problema deja de ser metodológico. Se convierte en un problema de confianza institucional". AXIA ha reivindicado que no basta con lamentar lo que ha pasado, sino que hay que explicarlo, identificar sus causas, asumir las responsabilidades que correspondan y, sobre todo, garantizar que no se repetirá. "Un país que renuncia a evaluarse con rigor es un país que acaba gobernando a ciegas", concluyen.