Eric García es ahora mismo uno de los jugadores con menos participación de toda la plantilla del Barça. Ha pasado a ser la última opción en la rotación de Xavi Hernández para la defensa, y otros compañeros como Marcos Alonso, Sergi Roberto, Franck Kessié o Ferran Torres están teniendo minutos antes que él, pese a que en un principio, el ‘24’ apuntaba a ser una pieza importante. Y lo fue durante un tramo de la temporada, aprovechando las lesiones que sufrieron Jules Koundé, Andreas Christensen o Ronald Araújo.
Pero lejos de consolidarse y demostrar que merece ser un futbolista con un papel principal, siguió generando dudas y alimentando las especulaciones. Porque muchos aseguran que no tiene el nivel necesario para ser titular, y ni siquiera para ser considerado como una alternativa de garantías entrando desde el banquillo. Afortunadamente, siempre se encontró con la protección del técnico egarense, que le defendía de las críticas.
Y siempre confió en él, por muchos errores que cometiera, la gran mayoría de ellos, totalmente absurdos, y que significaban goles en contra. Aunque todo cambió para el internacional español desde que regresó del Mundial de Qatar, donde no jugó ni un solo minuto, y también perdió la confianza de Luis Enrique. Y es que en el Camp Nou ha pasado a ser un simple descarte, hasta el punto de tener un pie y medio fuera del club en el próximo mercado.
La paciencia se ha agotado con Eric, y Joan Laporta considera que lo mejor para el Barça es echarlo. Ya le han comunicado que no tiene espacio en los planes de Xavi de cara al próximo curso, y por lo tanto le recomiendan que se vaya, en busca de un desafío en otro lugar donde sí pueda explotar todo el potencial que tiene. Pero si se niega a cambiar de aires, le han amenazado con dejarlo todo un año en la grada, siendo castigado en el ostracismo.
Sigue siendo joven, acaba de cumplir 22 años, pero ya nadie confía en que algún día pueda ser un defensor ‘top’, y de los mejores del planeta.
El Celta de Vigo, el único club que se ha posicionado por García
No apunta a ser una misión sencilla encontrar a un comprador para García, que no ha parado de devaluarse desde que tomó la decisión de regresar a casa, y abandonar el Manchester City, por mucho que Pep Guardiola quisiera retenerle. Aunque un club de La Liga Santander parece haberse interesado en acogerlo.
Se trata del Celta de Vigo, que puede llevarse a otro descarte del Barça, tal y como ocurrió el año anterior con Oscar Mingueza.
