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Luis de la Fuente ha colocado una condición decisiva antes de firmar su renovación con la Federación. El seleccionador quiere libertad absoluta para construir el nuevo ciclo de España y eso implica cerrar definitivamente la etapa de Álvaro Morata y Dani Carvajal. Ambos fueron capitanes, referentes del vestuario y figuras fundamentales en la Eurocopa, pero ya no entran en sus planes deportivos.

La decisión puede generar un conflicto porque su peso supera lo ocurrido dentro del campo. Morata ejerció como portavoz del grupo y Carvajal fue uno de los líderes más respetados. De la Fuente no quiere que llamadas externas, presiones internas o argumentos relacionados con el pasado terminen obligándolo a recuperar a jugadores que ya dejó fuera del Mundial.

Dos capitanes que ya quedaron fuera del Mundial

El seleccionador dio el primer paso cuando ninguno apareció en la prelista de 55 futbolistas para el torneo. Aquella ausencia confirmó que no se trataba de una lesión puntual ni de una convocatoria de descanso. De la Fuente había decidido iniciar una transición, entregar responsabilidades a otros nombres y construir un vestuario preparado para llegar con energía al siguiente gran campeonato.

Álvaro Morata banquillo España

España ganó el Mundial sin ellos y ese éxito reforzó su posición. El técnico entiende que recuperar ahora a Morata o Carvajal transmitiría un mensaje contradictorio a quienes asumieron sus funciones. También teme alterar unas jerarquías que funcionaron durante el torneo. Para él, agradecer el pasado no significa mantener indefinidamente una plaza reservada en la selección.

La Federación debe proteger su autoridad

Antes de renovar, De la Fuente quiere una garantía clara de la Federación: cualquier decisión deportiva será respaldada públicamente. No aceptará que el peso mediático de los dos veteranos provoque dudas, filtraciones o intentos de reconciliación promovidos desde los despachos. Si debe comunicarles que el ciclo terminó, necesita saber que nadie desautorizará después esa conversación.

La condición puede frenar en seco la firma si la Federación evita comprometerse. De la Fuente considera que renovar sin autoridad real sería asumir todos los riesgos y ninguna protección. Morata y Carvajal merecen respeto por lo conseguido, pero el seleccionador ya no cuenta con ellos y quiere cerrar la puerta sin ambigüedades. El nuevo contrato dependerá de que la Federación respalde una renovación profunda, incluso cuando afecte a dos capitanes históricos. Su mensaje es directo: él asumirá el desgaste de excluirlos, siempre que la institución defienda su criterio y no convierta cada convocatoria en una negociación política. Sin ese respaldo, está dispuesto a levantarse de la mesa.