Muere Bartina, la compañera inseparable de Ronald Koeman durante más de cuatro décadas, a los 65 años

Durante más de cuarenta años, Bartina Koeman-Boddeveld estuvo al lado del exjugador y exentrenador del FC Barcelona Ronald Koeman en casi todas las estaciones de su vida, que tuvo en Barcelona uno de sus capítulos más importantes: los primeros pasos como futbolista, los años de gloria, Wembley, los banquillos de media Europa, las mudanzas, los hijos y los nietos. También en los momentos más difíciles, cuando Koeman sufrió un problema cardíaco grave en 2020, fue Bartina quien estaba en casa y quien reaccionó rápidamente avisando a los servicios de emergencia. Al neerlandés le tuvieron que implantar dos stents. Este martes, 15 de septiembre, esta historia compartida ha terminado con la muerte de Bartina a los 65 años, después de una larga lucha contra un cáncer de mama que la había acompañado durante dieciséis años. Ha sido el propio Koeman quien, en nombre de toda la familia, ha anunciado la muerte de su mujer con una fotografía de ambos y unas palabras que resumen más de cuatro décadas juntos: "Con una profunda tristeza, pero también con mucho orgullo y amor, nos despedimos de mi maravillosa esposa, nuestra querida madre y abuela". 

 

Bartina y Ronald Koeman se casaron el 27 de diciembre de 1985 y formaron una de las parejas más sólidas y discretas del mundo del fútbol neerlandés. El pasado diciembre habían celebrado los 40 años de matrimonio y habrían llegado a los 41 a finales de este año. Tuvieron tres hijos, Debbie, Tim y Ronald Jr., y con los años la familia se amplió con sus tres nietos. Koeman había mostrado a menudo en las redes sociales la estrecha relación que los unía. Cuando celebraron el 39.º aniversario de boda, la definió como "la mujer más bonita, divertida y, sobre todo, fuerte".

Bartina y Ronald Koeman, el día de su boda, el 27 de diciembre de 1985
Bartina y Ronald Koeman, el día de su boda, el 27 de diciembre de 1985

Dieciséis años conviviendo con el cáncer

Esta fortaleza adquirió una dimensión muy diferente a partir de 2010, cuando a Bartina le diagnosticaron un cáncer de mama. Fue operada y recibió quimioterapia y radioterapia. El tratamiento funcionó, pero ocho años después, en 2018, la enfermedad regresó, esta vez con metástasis en la columna vertebral. Después de un nuevo periodo de tratamientos, en 2023 los controles detectaron otra vez actividad tumoral. La enfermedad ya había pasado a considerarse crónica. Desde entonces, Bartina tenía que regresar periódicamente a los Países Bajos para recibir tratamiento en el Antoni van Leeuwenhoek de Ámsterdam, un centro especializado en oncología. El año pasado, Ronald Koeman explicó que también se habían detectado metástasis en el hígado y que su mujer estaba siendo sometida a quimioterapia. La situación había llegado a obligarle a ausentarse de algún entrenamiento de la selección neerlandesa para estar a su lado.

La enfermedad también condicionaba los grandes acontecimientos de Koeman como seleccionador. El técnico había explicado que los tratamientos periódicos y los efectos secundarios hacían difícil que Bartina pudiera acompañarlo siempre. Pero cada vez que hablaba de ella, destacaba la misma característica: su extraordinaria fortaleza mental. Todavía el pasado junio, Bartina explicaba que el tratamiento estaba funcionando y definía su estado con una palabra aparentemente sencilla, pero que, tras dieciséis años de enfermedad, para ella significaba mucho: "estable". Decía que esta estabilidad era "oro" y que no la daba, ni mucho menos, por descontada. Ronald recordaba que su mujer no podía acompañarlo al Mundial de Estados Unidos, donde él dirigía a la selección holandesa, porque cada miércoles tenía que recibir tratamiento y después tenía efectos secundarios durante unos días. Koeman anunció su dimisión como seleccionador de Países Bajos el 30 de junio, después de que la selección neerlandesa perdiera contra Marruecos en la tanda de penaltis en los dieciseisavos de final, y ha estado junto a su mujer durante estos últimos meses. Su puesto ha sido ocupado por otro exblaugrana, Xavi Hernández.

Mucho más que "la mujer de Koeman"

Bartina Boddeveld había nacido el 30 de enero de 1961 en los Países Bajos. Antes de que la carrera futbolística de su marido transformara la vida familiar, había estudiado interpretación y había hecho algunas incursiones como actriz. Con los años dejó aquella faceta en segundo plano mientras la familia iba siguiendo el recorrido profesional de Koeman. Su figura, sin embargo, quedó inevitablemente ligada a Ronald. Compartieron los años de jugador en Groningen, el Ajax y el PSV, la etapa gloriosa en el Barça de Johan Cruyff y, después, una carrera de entrenador que les obligó a cambiar de ciudad y de país una y otra vez: Vitesse (2000-2001), Ajax (2001-2005), Benfica (2005-2006), PSV Eindhoven (2006-2007), Valencia (2007-2008), AZ Alkmaar (2009), Feyenoord (2011-2014), Southampton (2014-2016) Everton (2016-2017) y FC Barcelona (2020-2021).

Ronald y Bartina Koeman repartían su vida entre Barcelona y los Países Bajos. Koeman había explicado en 2024 que, antes incluso de volver al Barça como entrenador, los dos habían comprado una casa en Barcelona con la idea de pasar buena parte del año y establecerse definitivamente cuando él se retirara. En los Países Bajos tenían también una casa en Laren, en la provincia de Holanda Septentrional. En la capital catalana mantenía fuertes vínculos y amistades y la noticia ha causado especialmente impacto en el club blaugrana, donde el nombre de Koeman continúa inevitablemente asociado al gol de Wembley de 1992 que le dio la primera Copa de Europa. El Barça ha sido uno de los primeros en dar el pésame a la familia Koeman: "Desde el FC Barcelona queremos trasladar nuestro pésame más profundo y todo el afecto del barcelonismo a Ronald Koeman y a su familia por la pérdida de su esposa, Bartina Koeman. Descanse en paz."

Después del primer cáncer, Bartina decidió recuperar también un espacio propio. En 2013 puso en marcha con su hija Debbie una tienda de Skins Cosmetics en Oosterbeek. En una entrevista de ese mismo año explicaba que la enfermedad le había hecho tomar conciencia de que no se podía tener todo bajo control y que había que disfrutar de lo que ofrece la vida. Había pasado 25 años dedicada principalmente a la familia y empezar aquel proyecto empresarial significaba abrir una nueva etapa.

Pero la enfermedad ha podido más y ha puesto el punto final a la vida de Bartina cuando solo tenía 65 años. Junto a Ronald Koeman había pasado prácticamente toda la vida adulta: más de cuarenta años juntos, tres hijos, nietos, casi una veintena de mudanzas y una vida marcada por el fútbol, pero también por una batalla contra el cáncer que afrontó durante dieciséis años. Durante todo este tiempo pasó por operaciones, quimioterapia, radioterapia, recaídas y metástasis, hasta que el cáncer se convirtió en una enfermedad crónica. Pero Bartina procuró que el cáncer no fuera nunca la única manera de explicar quién era ni le hiciera perder la alegría de vivir. En su último mensaje, Koeman no ha querido despedirla solo desde la tristeza. También desde el orgullo y el amor, el mejor homenaje que le podía hacer a la mujer que siempre estuvo a su lado.