El nombre de José Mourinho vuelve a sobrevolar el entorno del Real Madrid y, como suele ocurrir con el técnico portugués, su llegada no dejaría indiferente a absolutmente nadie. En los análisis que circulan en el entorno futbolístico, una idea empieza a repetirse con insistencia porque la estructura del centro del campo podría sufrir ajustes profundos si el entrenador luso terminara aterrizando en el banquillo blanco.
Mourinho considera que mantener el equilibrio entre perfiles es fundamental, especialmente en la medular, donde prioriza tener funciones y roles perfectamente delimitados. Bajo esa lógica, algunas lecturas apuntan a que el técnico no vería viable la convivencia simultánea de determinados jugadores con características similares dentro del mismo once.
Camavinga y Tchouaméni, una cuestión de encaje
El foco de este debate se sitúa en Eduardo Camavinga y Aurélien Tchouaméni. Ambos comparten rasgos que, desde una perspectiva, pueden ser un problema, ambos tienen un gran despliegue físico y son ganadores de duelos. Sin embargo, fallan en lo mismo, que ambos son poco hábiles a la hora de crear juego desde atrás y en estático.
Dentro del club, Tchouaméni es considerado una pieza capital. Su rol como mediocentro y su capacidad para sostener el equilibrio defensivo lo convierten en un futbolista de enorme valor en el Real Madrid. Es un jugador que encaja con todos los entrenadores que han llegado y nadie se plantearía darle salida bajo ninguna circunstancia.
La decisión que Mourinho ya ha tomado
Es precisamente ahí donde emerge la interpretación más clara. Si Mourinho llegara al Real Madrid, la lógica de su historial invita a pensar en una apuesta clara por perfiles que refuercen a Tchouaméni y que no lo solapen. Es decir, Camavinga podría convertirse en el gran damnificado por su encaje dentro de un sistema que exigiría roles diferentes. El técnico portugués quiere a alguien más creativo en la medular y, evidentemente, Camavinga no es ese jugador que quiere. Por lo que lo mñas normal sería que no contara con él en caso de llegar al Real Madrid. Y es que en Lisboa lo vio claro.
Por ahora, todo pertenece al terreno de la especulación. Mourinho no ocupa el banquillo blanco y Camavinga sigue siendo un activo valioso dentro del Real Madrid. Sin embargo, en Chamartín, cada cambio de entrenador abre la puerta a debates sobre la confección de la plantilla, y en este caso el centro del campo pasaría a ser el eje de toda la polémica.
