La lucha por un puesto en la selección española de cara al Mundial de 2026 empieza a generar tensiones inevitables entre futbolistas que se sienten preparados para estar en la cita mundialista. Eric Garcia y Joan Garcia no son casos aislados dentro de esa percepción. En el entorno de la selección también emerge la figura de Alejandro Balde, convencido de que reúne las cualidades suficientes para formar parte de la convocatoria.
El lateral del Barça considera que su nivel, sumado a su perfil físico lo sitúan en una posición diferencial dentro del panorama nacional. Balde entiende que pocos jugadores en España pueden ofrecer su combinación de velocidad, potencia y capacidad para recorrer la banda durante noventa minutos, un atributo que cosidera, que sumado a todo lo que tiene, debe darle la opción de formar parte de la Roja.
Balde es muy consciente de su propio nivel
La lectura del futbolista es clara. Balde se considera plenamente capacitado para asumir el rol de lateral izquierdo en un contexto como el Mundial. Su explosividad, capacidad de desborde y recorrido ofensivo representan un perfil que en España no es habitual y que pude suponer una ventaja para el equipo.
Más allá de la competencia directa por la posición, el jugador considera que su rendimiento reciente respalda su aspiración. La sensación dentro de su entorno es que su candidatura no debería evaluarse únicamente por la edad o la proyección futura, sino por su impacto actual en el juego del Barça y por lo diferente que es a Cucurella o Grimaldo.
La sombra de la injusticia deportiva
Aunque es consciente de su juventud y que con apenas 22 años tiene muchos mundiales por delante, Balde no oculta su ambición de estar en esta cita. Sabe que el calendario le ofrece múltiples oportunidades futuras, pero la magnitud de un Mundial convierte cada edición en un objetivo que todos los jugadores quieren alcanzar. Más en un año en el que España parte de favorita. Balde comparte una sensación similar a la que ya han sentido Joan y Eric Garcia, al entender que la decisión técnica puede no ser la más justa ni la más adecuada.
Como ocurre en cada gran torneo, la competencia es feroz y las plazas limitadas. Y si hay algo que para Luis de la Fuente es importante es el hecho de haber formado parte del grupo de forma reciente, algo que no pasa con Balde ni con sus compañeros, Eric y Joan, que saben que, salvo cambio, se quedan fuera de la lista.
