Como bien saben todos aquellos que están siguiendo atentamente el mercado de fichajes del Barça en este verano, la situación del club catalán no es que sea precisamente fácil, entre otras cosas porque cabe tener en cuenta que el gran fichaje que ya se ha realizado en este verano, Dani Olmo, sigue sin poder estar inscrito en la liga debido a los problemas con el fair play financiero por parte de la entidad catalana.

Eso sí, cabe tener en cuenta que, más allá de los problemas de inscripciones de jugadores que están provocando que algunos grandes nombres de la plantilla azulgrana estén a punto de salir o estén en la rampa de salida, la directiva de Joan Laporta tiene muy claro que va a intentar otro gran fichaje antes de que cierre el mercado.

La idea inicial en este sentido no era otra que la de hacerse con los servicios de Iñaki Williams, pero el extremo ha decidido quedarse en el Athletic de Bilbao, por lo que el Barça quiere mover una última ficha para mejorar así la plantilla de Hansi Flick de la mano de uno de los nombres que, de hecho, más gustan en la directiva azulgrana y al que estarían encantados de darle el '10' de Leo Messi.

Rafael Leao, el nuevo objetivo el Barça de Joan Laporta

Ese nombre no es otro que el de Rafael Leao, una de las estrellas del Milan italiano y que pasa por ser el gran objetivo ahora del club azulgrana tras cerrar definitivamente la carpeta de Williams. Siendo conscientes de que la posición de extremo izquierdo no está cubierta, al menos no con un especialista, desde la dirección deportiva así como desde el banquillo y desde la directiva ven en el delantero portugués una opción realmente interesante.

Rafa Leao Milan / Foto: Europa Press

El problema en este caso es que, por mucho que el agente de Leao sea Jorge Mendes, un representante que tiene una muy buena relación con Joan Laporta y que de hecho es el representante de Lamine Yamal, entre otros, el club italiano no va a poner nada fácil la salida de una de sus estrellas.

Entre otras cosas porque tiene contrato hasta 2028 y una cláusula de 175 millones de euros, una cantidad que evidentemente el Barça ni quiere ni puede pagar. Así, cuentan desde el entorno del club italiano que el Milan podría empezar a negociar por una cifra alrededor de 90 millones de euros, entre otras cosas porque sabe que el jugador ya habría dado el ok a su salida hacia el Camp Nou. Eso sí, desde el club catalán insisten en que es una operación muy complicada y que de momento no se está avanzando más allá de las primeras aproximaciones.