La Noche de Santa Llúcia, la más icónica para la literatura en lengua catalana, ha celebrado este sábado su 75º aniversario con un gran paso adelante para convertirse en la Noche de las Letras Catalanas de la mano de Òmnium Cultural y el Institut d'Estudis Catalans. Con más premios y en un gran escenario en la Sala Oval del Palau Nacional de Montjuïc, la gala ha premiado las obras más destacadas de la literatura en catalán actual. El flamante Ganador del Premio Sant Jordi, Carles Rabassa, ha aprovechado su discurso para hacer una encarnizada defensa de la lengua y ha explotado contra los "cobardes, insenisbles y traidores" que "nos dejaron con el culo al aire" cuando los catalanes se "determinaron" para defender la lengua y la cultura catalanas.
Desde el escenario, el escritor mallorquín ha defendido que "estamos aquí porque tenemos esta lengua" y que si no fuera por ella "seríamos otras cosas, pero ni eso ni aquí". "Sin lengua no hay país, ni libros, ni proyectos, ni fábulas, ni estrategias ni nada. Sin el catalán nosotros no estamos, el resto son mentiras y nuestros enemigos lo saben desde hace mucho tiempo", ha aseverado Rebassa. El escritor y flamante ganador del premio más importante a novela inédita en catalán, ha afirmado que la lengua está siendo víctima de ataques "continuados" desde "la justicia, el Parlament, el Senado, en las calles, en la escuela y en los cafés" y ha censurado los "discursos apocalípticos, mentiras bilingüistas y los pactos autonómicos por la lengua que no son la solución". En cambio, ha abogado por una "legislación que haga que el catalán sea imprescindible para vivir en los Països Catalans" y que "eso los virreyes y los títeres que nos gobiernan no lo harán nunca", ha afirmado. "Eso solo lo podemos hacer posible nosotros si nos volvemos a determinar como hace nueve años", ha afirmado recordando el proceso independentista catalán que culminó el año 2017 con el referéndum del 1 de octubre. Todo eso, ha dicho, "antes de que cobardes, insensibles y traidores nos dejaran con el culo al aire". Su discurso también ha tenido una mención a la guerra, donde ha dicho que "si vuelve la guerra, que la ganemos los catalanes".
Defensa de la lengua, la educación y el "no a la guerra"
Ante él, han llegado los discursos de Teresa Cabré, presidenta del Institut d’Estudis Catalans y de Xavier Antich, presidente de Òmnium Cultural, las dos entidades organizadoras del acto. Teresa Cabré ha querido reivindicar el acto, que “nos permite mostrar la fuerza de las letras catalanas, sacar pecho y avanzar en positivo” en una “fiesta” que debe seguir avanzando en los años. Por su parte, Xavier Antich, ha descrito el evento como “una gran celebración” de la literatura catalana, “una de las más importantes de Europa”, y el trabajo de editoriales y bibliotecas. “Desde la diversidad de este país de países tenemos un mensaje para el mundo: nos hacen falta más libros y cultura para ser más libres y críticos, porque aspiramos a la justicia y la libertad y lo queremos hacer en catalán, la columna vertebral de la nación", ha aseverado desde el escenario.
Los presentadores, Xavier Grasset y Elisenda Pineda, han aprovechado la introducción del segundo bloque para reivindicar, en un discurso en el que han versionado célebres citas de autores catalanes, los autores valencianos y los profesores y el sector educativo y sus reivindicaciones. Los ganadores, así como los presentadores, también han hecho referencia a la actualidad más reciente y han denunciado la guerra y la violencia. Cristina Genebat, autora de Arena y ganadora del 1er Premio Lo Somni al nuevo talento literario, ha afirmado que “la cultura es la única defensa contra la violencia y la barbarie que vivimos en esta época”, mientras que Alejandro Palomas, ganador del 52º Premio Joaquim Ruyra de literatura juvenil, ha concluido un discurso reivindicando el trabajo de los docentes con un muy claro “no a la guerra” que ha enseñado en un gran cartel.
Como si fuera una gala cinematográfica, la Noche de las Letras Catalanas, ha contado con un in memoriam que ha acompañado la voz de Sandra Monfort interpretando Moreneta. La proyección ha recordado la pérdida de personas relacionadas con el mundo de la literatura y la cultura catalanas como Lluís Permanyer o Jaume Santandreu, que murieron durante el año pasado.
