Día de esperanza, por un lado, y de crispación, por el otro, este lunes en el Parlamento Europeo. El estreno del president Carles Puigdemont y Toni Comín en la Eurocámara a raíz de la sentencia del TJUE ha marcado la agenda de todos los eurodiputados españoles.

Así lo ha demostrado el grupo de Vox, que sólo oír el anuncio por parte del presidente de la cámara europea, David Sassoli, de la incorporación de Puigdemont i Comín como eurodiputados ha hecho gala de su nerviosismo.

El eurodiputado Jorge Buxadé ha sido, sin embargo, ignorado por Sassoli cuando ha intentado tomar la palabra. Este hecho ha llevado a los eurodiputados de extrema derecha a colocar banderolas rojigualdas en sus escaños, que han retirado rápidamente ante la advertencia de los ujieres del Parlamento Europeo.

A pesar de no lucir esteladas en sus escaños, Puigdemont y Comín también han recibido un toque de atención del personal de la Eurocámara, que les han hecho esconder un cartel que pedía la libertad de Oriol Junqueras cuando Sassoli anunciaba su escaño.

Así pues, en el primer día de Puigdemont y Comín en el Parlamento Europeo, esta institución ha demostrado su neutralidad, al menos con respecto al decoro en el hemiciclo.