El proyecto de transformación del Palau Marcet, el inmueble del paseo de Gràcia número 13 que históricamente ha acogido el Cine Comedia, en el futuro Museo Thyssen, da un nuevo paso adelante una vez este jueves el grupo municipal de Junts per Barcelona ha anunciado su voto favorable, en comisión y al plenario municipal de este mismo mes de marzo, a la modificación del Plan General Metropolitano que permitirá tirar adelante la transformación del espacio. Jordi Martí Galbis, presidente del grupo municipal de Junts per Barcelona, ha apuntado que el voto favorable se ha adoptado una vez se han conseguido mejoras sustanciales en tres ámbitos clave: protección patrimonial, limitación de usos comerciales y definición del programa museístico.
Así, la versión de la propuesta final que contará con el apoyo tanto de Junts como del PSC —suficiente para tirarla adelante— establece de manera clara el mantenimiento y restauración de las fachadas, la conservación del volumen original y la restitución de la composición histórica del chaflán. Además, cualquier ampliación volumétrica quedará subordinada al respeto por los valores patrimoniales y requiere informes favorables del Departamento de Patrimonio y de la Comisión de Mantenimiento y Mejora del Eixample. “Se recuperarán elementos patrimoniales de la fachada que se habían perdido”, ha destacado Jordi Martí, que considera que el edificio restaurado será "tan icónico como la Pedrera y la Casa Batlló".
Asimismo, Junts ha destacado que ha conseguido una reducción de los usos comerciales, ya que el proyecto inicial reservaba un 25% de la superficie para restauración y comercio, que ahora ha quedado reducido a un 16 % (1.700 m²), además de condicionar estos usos a una vinculación directa con el programa funcional del museo. Además, se ha prohibido expresamente que el posible bar/restaurante tenga entrada directa desde la calle. “Esta modificación da respuesta directa a las preocupaciones ciudadanas y sitúa el museo, inequívocamente, como uso principal”, ha subrayado Jordi Martí.
En cuanto al proyecto museístico, se incorpora un programa detallado que incluye espacios de exposición permanente y temporal, salón de actos, zonas de mediación y educación, espacios técnicos y reservas. “No es un simple anuncio, sino un compromiso formal que garantiza un museo funcionalmente robusto y adaptado a los estándares contemporáneos”, ha afirmado Martí. Finalmente, Martí ha defendido que el Museo Carmen Thyssen se alinea con el modelo de ciudad que propone Junts: “Una Barcelona abierta al mundo, que potencia sus activos culturales y apuesta por equipamientos de primer nivel que generen valor para la ciudadanía y proyección internacional”. Además, se ha acordado también la constitución de una comisión de seguimiento del proyecto con el gobierno municipal, los promotores, los grupos políticos y las entidades vecinales y operadores del distrito, para garantizar la transparencia y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
"Tapar las medianeras feas"
En cuanto al proyecto arquitectónico, que en unas primeras imágenes creó cierta alarma por los nuevos volúmenes previstos, Damià Calvet, portavoz adjunto de Junts per Barcelona y responsable del ámbito de Barcelona, ha señalado que aquel era un anteproyecto inicial y que ahora se trabaja en un proyecto que convertirá el edificio “en icónico y a la vez discreto”, señalando que “buscará tapar las medianeras feas” que quedaron cuando se construyeron los edificios adyacentes.
