El Ayuntamiento de Barcelona asumirá el control directo del Port Olímpic, en detrimento de la Generalitat, que es quien lo ha gestionado hasta ahora. El traspaso de poderes llegará en el 2020, cuando venza la concesión actual.

La teniente de alcaldía, Janet Sanz, ha afirmado que "es una cuestión importantísima para la ciudad que el Ayuntamiento sea el titular directo". De hecho, este jueves la Comisión de Gobierno ha aprobado el traspaso de competencias con el objetivo que el consistorio barcelonés pueda redefinir las actividades del puerto. Se prevén cambios con respecto a las infraestructuras, usos del futuro puerto y régimen de explotación y utilización de las instalaciones.

Sanz ha afirmado que la cesión de las competencias en el Ayuntamiento permitirá "conseguir la integración de las actividades que ya se realizan" y hacer que "los vecinos y vecinas se hagan suyo aquel espacio". Además, la teniente de alcaldía ha querido subrayar el carácter histórico del acuerdo, que se ha consumado después de "muchísimos años" en los que los "Gobiernos municipales y grupos pedían que eso pasara".