Los trabajadores de la planta de Leche Pascual en Gurb (Barcelona) han reaccionado al anuncio de que Casa Tarradellas ha comprado estas instalaciones industriales con una convocatoria de huelga. Por unanimidad, los 90 trabajadores de la planta han acordado un paro, a partir del 11 de mayo, porque la dirección de Pascual “se ha negado a abrir un proceso de negociación colectiva” y no les ha aclarado cómo se llevará a cabo la transición de la propiedad.
Tal como confirmaron las dos compañías este miércoles, Casa Tarradellas ha comprado la planta de Leche Pascual, hasta ahora dedicada al envasado de leche, para transformarla en un elaborador de mozzarellas para sus pizzas. Leche Pascual seguirá ocupando estas instalaciones hasta el próximo julio, cuando trasladará la producción a Aranda de Duero (Burgos), momento en que Casa Tarradellas comenzará las obras para enfocar la producción hacia el queso tierno.
Desde el Col·lectiu Ronda, el despacho de abogados que asesora a los trabajadores, se advierte de que no hay garantías de continuidad laboral y que se podría llevar a cabo un “volumen importante” de despidos.
Los trabajadores indican que mantendrán la huelga hasta que no se concrete un “espacio de negociación” para tratar sobre el futuro de la planta y los puestos de trabajo. Según informa la ACN, Leche Pascual les ha trasladado de palabra que no se subrogarán sus contratos y que, a los interesados en trabajar para Casa Tarradellas, mantendrán salario bruto y antigüedad, si bien no se han concretado otras condiciones laborales. Mantienen que no se les han aclarado las dudas sobre el cambio de propiedad y de modelo productivo.
De los 90 trabajadores, una gran parte tiene más de 15 años de antigüedad. Leche Pacual estrenó esta planta en 2005 después de una polémica: la empresa burgalesa anunció que dejaría de comprar leche a ganaderos catalanes porque la Generalitat no consideraba yogur, sino postre lácteo, sus productos pasteurizados.
En septiembre pasado, Leche Pascual y Casa Tarradellas firmaron un acuerdo de colaboración que ha culminado con esta compra. Los dos grupos poseen plantas de producción en Gurb. No han informado del importe de la operación.
En enero, Casa Tarradellas completó la compra de Herta Foods a Nestlé: en 2019, adquirieron una participación del 60% de este elaborador europeo de charcutería y, recientemente, han conseguido el 40% restante.
En el ejercicio de 2024, el último con cuentas consultables, Casa Tarradellas facturó 1.500 millones de euros (1.499,92 millones, exactamente), un 8,8% más que en el ejercicio anterior, con unos beneficios de 38,47 millones, un 12% más. Como indican en el informe de gestión, los beneficios equivalieron al 2,56% de las ventas.
El grupo liderado por Josep Terradellas Arcarons lleva más de veinte años con un crecimiento sostenido de las ventas. También de los beneficios, con la única excepción de 2022, cuando cayeron a la mitad por culpa del “contexto inflacionista” porque, según la empresa, no repercutieron sobre el cliente la totalidad del incremento de los precios. No obstante, este conocido elaborador de pizzas, fuets y otros productos alimentarios, que también es uno de los grandes proveedores de Mercadona, acumula beneficios de más de 140 millones de euros en solo cinco años.
