El Banco Central Europeo (BCE) afronta este jueves una de las reuniones más relevantes de los últimos años. Los mercados descuentan una subida de los tipos de interés de 25 puntos básicos, un movimiento que pondría fin a casi tres años sin alzas y rompería la barrera del 2%, el nivel en el que se mantienen desde el verano pasado.
La decisión llega en un contexto marcado por el repunte de la inflación en la eurozona, impulsado principalmente por el encarecimiento de la energía tras la escalada del conflicto en Oriente Medio. El aumento de los precios del petróleo y el temor a interrupciones en el suministro energético han llevado al organismo que preside Christine Lagarde a reabrir el ciclo alcista.
Y es que, el mercado considera que la subida de esta semana será el inicio de una nueva fase de endurecimiento monetario. Por ello, la atención estará centrada no solo en la decisión del BCE, sino también en las nuevas previsiones macroeconómicas y en las señales que pueda ofrecer Lagarde sobre los próximos movimientos.
Desde Bank of America esperan una subida de 25 puntos básicos este jueves y contemplan al menos un nuevo movimiento en la segunda mitad del año. La entidad considera que el shock energético derivado del conflicto ha sido más intenso y persistente de lo previsto inicialmente, lo que justifica una respuesta del banco central para evitar efectos de segunda ronda sobre los precios. No obstante, sus analistas también advierten de que, una vez superado el impacto de la crisis energética, los tipos podrían volver a descender antes de lo que actualmente descuenta el mercado.
La principal incógnita sigue siendo la duración del conflicto y su impacto sobre el mercado energético. Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, considera que uno de los mayores riesgos sería un cierre prolongado del estrecho de Ormuz. En su opinión, una interrupción significativa del tráfico marítimo podría generar fuertes tensiones sobre los precios de la energía y provocar un deterioro simultáneo del crecimiento económico.
El experto advierte de que ese escenario elevaría considerablemente el riesgo de estanflación, una combinación especialmente difícil de gestionar para los bancos centrales al mezclar inflación elevada y actividad económica débil.
Impacto en las hipotecas
El cambio de rumbo de la política monetaria también tendrá consecuencias para familias y empresas. En Gibobs.com consideran que la subida prevista marcará un punto de inflexión para el euríbor y para el mercado hipotecario europeo. Según explican, el largo periodo de estabilidad monetaria iniciado tras la última subida de septiembre de 2023 podría haber llegado a su fin.
En la misma línea, desde Housfy señalan que el impacto sobre el crédito será prácticamente inmediato. Las hipotecas variables volverían a encarecerse a medida que el euríbor incorpore las nuevas expectativas de tipos, mientras que las ofertas a tipo fijo también podrían registrar incrementos, aunque más moderados. De hecho, parte de este escenario ya está siendo descontado por los mercados y el euríbor acumula varios meses de avances pese a que el BCE no ha movido los tipos durante el último año.
¿Cuántas subidas puede haber en 2026?
Desde Federated Hermes consideran que la evolución de los precios de la energía seguirá siendo el principal factor que condicionará las decisiones del BCE durante los próximos trimestres. La gestora recuerda que el BCE ya alertó en abril del aumento simultáneo de los riesgos para el crecimiento y para la inflación, una combinación que complica significativamente la toma de decisiones.
Los últimos datos conocidos refuerzan esa preocupación. La inflación de la eurozona repuntó en mayo hasta el 3,2%, frente al 1,7% registrado en enero, antes de la guerra. Aun así, algunos analistas creen que el pico inflacionario podría estar cerca si el conflicto no escala significativamente.
Los analistas consideran que el escenario más probable sigue siendo el de un conflicto de baja intensidad, aunque prolongado en el tiempo. Y bajo esta hipótesis, las principales entidades financieras en España descuentan hasta 3 subidas de tipos este año.
Desde Mediolanum, señalan que, aunque unas previsiones de inflación más elevadas justificarán la subida de tipos de esta semana, “la cuestión clave será si la institución presenta este movimiento como parte de un ciclo continuado de endurecimiento monetario o como una medida más preventiva”.
Por ello, la reunión del BCE de este jueves será clave. La subida de 25 puntos básicos parece asegurada, pero la gran incógnita es si será el inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario o únicamente una respuesta puntual.