Casa Tarradellas lleva más de veinte años con un crecimiento sostenido de las ventas. También de los beneficios, con la única excepción del 2022, cuando cayeron a la mitad por culpa del “contexto inflacionista” porque, según la empresa, no repercutieron sobre el cliente la totalidad del incremento de los precios. No obstante, este conocido elaborador de pizzas, embutidos y otros productos alimentarios, que también es uno de los grandes proveedores de Mercadona, acumula beneficios de más de 140 millones de euros en solo cinco años.
En el ejercicio del 2024, el último con cuentas consultables, Casa Tarradellas facturó 1.500 millones de euros (1.499,92 millones, exactamente), un 8,8% más que en el ejercicio anterior, con unos beneficios de 38,47 millones, un 12% más. Como indican en el informe de gestión, los beneficios equivalieron al 2,56% de las ventas. Hace meses, la compañía informó de las ventas, pero no de las ganancias, que no se han conocido hasta que se han podido consultar las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.
De manera sostenida, Casa Tarradellas ha aumentado las ventas año tras año: en 2020, en plena pandemia, superó los 1.000 millones de euros y, cinco años después, ya se situó en los 1.500 millones. En paralelo, las ganancias también se han incrementado con la excepción de 2022. Todavía no han informado de los resultados de 2025.
| Años | Facturación (M€) | Beneficios (M€) |
| 2024 | 1.449,92 | 38,44 |
| 2023 | 1.378,48 | 34,29 |
| 2022 | 1.160,94 | 13,61 |
| 2021 | 1.069,57 | 27,13 |
| 2020 | 1.062,02 | 26,82 |
| 2019 | 981,41 | 24,86 |
Tras estos resultados, Casa Tarradellas está dando pasos para abrirse más a los mercados europeos. El pasado diciembre ya completaron la compra de Herta Foods, el fabricante europeo de salchichas tipo frankfurt, embutidos y otros productos de charcutería, además de masas horneadas. Esta última compañía facturó en 2024 cerca de 31,6 millones de euros, con unos beneficios de 2,8 millones, si bien estos resultados no consolidan con los de Casa Tarradellas
En 2019, la compañía que lidera Josep Tarradellas Arcarons compró una participación mayoritaria del 60% de Herta Foods a Nestlé, por 415 millones de euros, y ahora ha adquirido el 40% que le faltaba para convertirse en su único propietario. Ninguna de las dos partes ha informado del importe de esta última operación.
Casa Tarradellas aprovechó hace seis años la entrada en Herta Foods para internacionalizarse. Esta compañía opera en Francia, Bélgica, Alemania, Luxemburgo, Reino Unido e Irlanda.
Herta Foods acumula una historia centenaria que comienza con Ludwig Schweisfurth, un carnicero alemán que en 1902 abrió un establecimiento de salchichas en Herten, una localidad de Renania del Norte-Westfalia que ha dado nombre a la compañía. Sus productos tuvieron tanto éxito, sobre todo las salchichas precocinadas, que se comercializaron en varios países. En 1986, la familia Schweisfurth vendió la compañía a Nestlé y esta multinacional suiza la ha vuelto a vender a Casa Tarradellas, si bien excluyó de la operación las líneas de proteína vegetal. Nestlé se ha ido desprendiendo de los productos cárnicos para centrarse en los vegetales.
Casa Tarradellas ya constataba, en el informe de gestión del ejercicio de 2024, el “crecimiento en mercados exteriores”. Y añadía que “los beneficios que se obtengan en el futuro se destinarán a capitalizar la empresa y a la realización de nuevas inversiones que aseguren la competitividad a largo plazo”. Por lo tanto, las ganancias van a reservas. Este informe está firmado por el presidente, Josep Terradellas Arcarons; su esposa, Anna Maria Falgueras Masramon; y por sus tres hijos: Anna, Josep y Núria Terradellas Falgueras. Como secretario se mantiene Conrad Blanch, conocido como alpinista en su juventud.
El 20 de julio del año pasado, Casa Tarradellas sufrió una incidencia cuando se derrumbó un silo de trigo del molino harinero de la planta situada en el polígono industrial Sot dels Pradals, de Vic. Esta instalación, en la que invirtieron 25 millones de euros, se había estrenado ocho meses antes, en diciembre de 2024. Desde la compañía se aseguró a ON ECONOMIA que la producción no se vio afectada porque disponen de más molinos.
En 2023, Casa Tarradellas conmemoró su 40 aniversario, si bien la empresa no nació con este nombre sino con el de Frigoríficos Osona. En realidad, su origen se remonta al 1976 cuando el matrimonio Josep Terradellas y Anna Falgueras, que se mantienen como presidente y vicepresidenta, abrieron el Hostal Osona, al pie de la antigua carretera N-152. Este establecimiento contaba con restaurante, tienda y un pequeño obrador, donde empezaron a producir espetecs y otros embutidos. Siempre han dicho que un “momento determinante” en la historia de esta empresa fue en 1996 cuando lanzaron la primera pizza fresca del mercado. Mantienen la sede social en Gurb (Barcelona). Al cierre de 2024, la plantilla estaba integrada por 3.158 personas, un 7% más que un año antes.