Menos brindis con cava catalán en Europa y en el mundo. Las exportaciones de espumosos catalanes cayeron en 2025 un -6,42% en valor y un -9,97% en volumen respecto al año anterior, según un informe de Prodeca, empresa pública de la Generalitat dedicada a la promoción de los productos agroalimentarios. Los retrocesos más elevados se produjeron en Alemania, el primer mercado del cava catalán, con una caída del valor del -45,02%, y en Estados Unidos, su tercer mercado, con un -14,35%.
En el caso concreto de los Estados Unidos, la caída de las exportaciones de espumosos catalanes el año pasado (-14,35% en valor y 16,98% en valor) se intensificó a partir de agosto, cuando entraron en vigor los aranceles impuestos por Donald Trump a las bebidas alcohólicas europeas: desde entonces, las exportaciones catalanas se redujeron un -26,76% en valor y un -29,08% en volumen.
Los retrocesos más significativos por importe en euros se produjeron en mercados maduros como Alemania (-45,02%), Canadá (-20,14%), Japón (-19,58%), Estados Unidos (-14,35%) y Francia (-13%). Pero no todo son malas noticias porque también crecieron en mercados como los de Brasil (+49,67%), Países Bajos (+21,21%), Polonia (18,06%), Reino Unido (+7,44%) o Suecia (+6,29%). Aunque el precio medio de venta de los espumosos se incrementó un 3,94% el año pasado, esto no hizo posible que aumentara el valor global de las exportaciones.
El Consejo Regulador de la DO Cava todavía no ha presentado los resultados de 2025, pero en 2024, un año marcado por la sequía, redujo las exportaciones un -18% (hasta los 140 millones de botellas) respecto al ejercicio anterior, si bien el descenso en el mercado español fue del -3,6%, hasta los 78 millones de botellas. De estas, un tercio se vendieron en Catalunya.
Según datos de Prodeca, las exportaciones de vino tranquilo (normal) también cayeron el año pasado, pero menos que las de cava: un -5,29% en valor y un -6,32% en volumen. El incremento del precio medio del +1,10% no evitó el retroceso de la facturación. Las caídas más significativas por valor se repitieron en los mercados de Alemania (-20,32%), Estados Unidos (-13,20%), Países Bajos (-9,12%) o Suiza (-5,32%). En cambio, se registraron incrementos en el Reino Unido (+10,43%) y en México (+11,84%).
En el caso de Estados Unidos, los aranceles impuestos a los productos agroalimentarios europeos por parte de la administración Trump y el cambio desfavorable euro-dólar también impactaron en las exportaciones de vino tranquilo: desde que se aplicó en agosto y hasta final de año, cayeron un -27,26% en valor y un -11,94% en volumen.
Cuando analiza el conjunto del sector vitivinícola (vinos tranquilos y espumosos), detecta que las exportaciones experimentaron un retroceso más fuerte en volumen (-9,28%) que en valor (-6,39%) teniendo en cuenta que el precio medio subió un 3,19% respecto a 2024. El informe atribuye el principal freno a la exportación a la “debilidad de los mercados maduros y saturados –empezando por el de Alemania–, donde se ha intensificado la competencia por exceso de oferta”. Esta tendencia es común entre los grandes países exportadores europeos: las de Francia bajaron un -6,30% en valor y un -5,70% en volumen, mientras que las de Italia lo hicieron en un -6,49% y un -5,32, respectivamente, “lo que confirma el contexto global de debilidad del consumo de vino”.
Estos datos corresponden al Informe de las exportaciones agroalimentarias de Catalunya 2025, que presentaron este lunes el consejero Òscar Ordeig y la directora gerente de Prodeca, Dèlia Perpiñà. En conjunto, las exportaciones agroalimentarias catalanas batieron el récord con 16.904 millones de euros, que suponen un aumento del 7,48% en valor y del 7,95% en volumen a pesar de los aranceles y las incertidumbres geopolíticas. Catalunya se volvió a colocar como la comunidad autónoma más exportadora, por delante de Andalucía, que ocupó la primera posición un año antes. El sector del fine food (productos gourmet o de mayor valor añadido) se consolida como el más exportador, seguido del cárnico. También se batió el récord de empresas catalanas que exportan regularmente, con 3.325, que son 317 más que en 2024. Ordeig subrayó que “en Catalunya vendemos más alimentos de los que importamos”.
