La fontanería continúa siendo una de las profesiones con mayor demanda en España, impulsada por la actividad en la construcción, las reformas y el mantenimiento de instalaciones. Según datos del portal Tecnio, el salario medio de un fontanero se sitúa entre los 19.200 y los 22.500 euros brutos anuales, aunque esta cifra puede incrementarse significativamente en función de la experiencia, la especialización y la categoría profesional.
En comunidades como Madrid, el sueldo medio ronda los 1.779 euros brutos mensuales, con ofertas de empleo que superan los 25.000 euros anuales para profesionales con conocimientos avanzados en climatización y certificaciones como el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).
La progresión profesional es uno de los principales factores que influyen en la remuneración. Los ayudantes suelen percibir entre 18.000 y 22.000 euros brutos al año, mientras que los oficiales de segunda alcanzan salarios de entre 22.000 y 26.000 euros. Por su parte, los oficiales de primera y técnicos de servicios de asistencia técnica (SAT) pueden superar los 30.000 euros anuales gracias a complementos por disponibilidad, guardias y especialización.
Desde el portal señalan que la polivalencia es clave para acceder a mejores oportunidades laborales. El dominio de áreas como calefacción, agua caliente sanitaria (ACS), climatización o aerotermia aumenta considerablemente la empleabilidad y el potencial salarial de los profesionales del sector.
Además, la formación en prevención de riesgos laborales (PRL), trabajos en altura y seguridad en instalaciones complejas permite acceder a proyectos con mayores responsabilidades y mejores condiciones económicas. La productividad y la capacidad para ejecutar instalaciones de forma eficiente también son aspectos valorados por las empresas a la hora de negociar salarios.
En el caso de los trabajadores autónomos, los ingresos pueden oscilar entre 25.000 y 45.000 euros anuales, e incluso superar estas cifras cuando cuentan con una cartera de clientes consolidada y servicios especializados. No obstante, estos profesionales deben asumir gastos asociados como cuotas de autónomos, herramientas, vehículo, seguros e impuestos.