Europa prepara una alternativa a los cohetes de SpaceX. Dassault Aviation y la empresa espacial alemana OHB han propuesto formalmente VORTEX-S a la Agencia Espacial Europea (ESA) el pasado día 11 de mayo de 2026. Se trata de un avión espacial reutilizable con alas especialmente diseñado para transportar carga a la órbita baja terrestre y traerla de vuelta intacta. Pero en lugar de aterrizar en una pista, amerizará en el océano. La propuesta va dirigida a la plataforma ALADDIN de la ESA, que está evaluando conceptos europeos de retorno de carga, con los resultados de la Fase 2 previstos para mediados de 2026. VORTEX-S podría ser lo más parecido que Europa haya tenido a un transbordador espacial en tres décadas y es muy diferente a los cohetes Falcon y Starship de Elon Musk.
VORTEX, el cohete espacial europeo
Mientras que la compañía Dassault Aviation se encargará de realizar las labores de arquitectura principal e integración de sistemas —algo lógico teniendo en cuenta que construyeron el caza Rafale y la familia de jets ejecutivos Falcon—, por su parte OHB, con sede en Bremen, liderará el diseño del módulo de servicio.
OHB tiene una gran experiencia en la ingeniería de satélites. Entre las dos compañías forman un tándem perfecto para la creación del primer cohete espacial para la Agencia Espacial Europea.
Los cohetes VORTEX apuntarán a dos objetivos principales: entrega y retorno de carga de forma completamente autónoma. Pero lo mejor de todo esto es que los cohetes espaciales europeos serán reutilizables para múltiples misiones.
Dassault Aviation ya trabajó en su día en el concepto del transbordador tripulado Hermes, pero se acabó cancelando en el año 1992 debido a los altos costes de construcción.

Ahora VORTEX-S retomará el camino donde otros cohetes espaciales europeos fracasaron. El proyecto se desarrollará por etapas. En teoría, su primer vuelo está previsto para el segundo trimestre de 2028.
La agencia francesa de adquisiciones de defensa DGA y la agencia espacial CNES han comprometido 30 millones de euros en financiación inicial, anunciados durante el Salón Aeronáutico de París de 2025. En abril de 2026, la startup española Arkadia Space fue seleccionada para desarrollar el sistema de propulsión del demostrador VORTEX-D, manteniendo la cadena de suministro dentro de Europa.
Hasta ahora, SpaceX ha dominado todos los últimos lanzamientos espaciales, a excepción de la icónica misión Artemis II de la NASA, que se llevó a cabo a través del transbordador Space Launch System (SLS), que llevó la cápsula Orión hasta los confines de la órbita terrestre para llevar a cabo pruebas alrededor de la Luna antes de que la humanidad vuelva a posar sus pies sobre la grisácea polvareda lunar.