Son suecos, se llaman LKAB, explotan en Kiruna, al norte de la Península Escandinava la mina de hierro subterránea más grande del mundo y, ahora, acaban de descubrir justo a 700 metros de ella el mayor depósito de tierras raras de Europa.

 

Casi 600 millones de toneladas

El yacimiento recién descubierto contiene unos 585 millones de tonaledas de minerales entre los que figuran materiales como el praseodimio o el neodimio, que se utilizan para la fabricación de vehículos eléctricos. La concentración de este tipo de materiales es del 0,18% sobre el total del mineral del yacimiento, un porcentaje que, explican desde LKAB, hace rentable la explotación. Con este descubrimiento, Europa podría reducir su actual dependencia de China y África en lo que a tierras raras se refiere.

Segundo anuncio en pocos meses

La noticia llega pocas semanas después de que un grupo de investigadores norteamericanos anunciase que, mediante un adecuado tratamiento, también pueden extraerse tierras raras de las aguas que manan de antiguas minas de carbón. Occidente avanza así hacia una cierta suficiencia en materiales estratégicos. De los 585 millones de toneladas que forman el depósito localizado en Suecia, un millón serían tierras raras la explotación podría iniciarse en unos diez años.