El Black Hawk, uno de los helicópteros más reconocidos en el mundo, vuelve a dar la nota por reinventarse y seguir siendo un icono para los militares y ciudadanos en Estados Unidos. Desde que entró en servicio en 1979, ha sido parte fundamental en la historia respecto a conflictos internacionales en los últimos años. Desde Irak y hasta Afganistán, también ha tenido algunas operaciones especiales en tres continentes.
Una de sus grandes actualizaciones se la llevó el H-60MX, que es una variante que recibió la particularidad de poder volar solo, además de operar en pilotaje asistido y el tripulado convencional. El que se ha llevado todos los honores ha sido el H-60, que es el original, pero que después de 50 años apunta a recibir una mejora increíble de cara a afrontar misiones con una mayor eficacia, de acuerdo con The War Zone.
Nuevas alas y armas para el Black Hawk H-60 que le darán mayor dimensión de transporte y ataque
En la Cumbre de Aviación de Combate del Ejército, llevada a cabo en Nashville, se presentó un Black Hawk con una nueva configuración. Se propone una solución integrada de serie para que cualquier operador de un H-60 o S-70 pueda convertir sus aparatos de transporte en helicópteros de ataque sin necesidad de cambiar el modelo. Este cambio se traduce en alas y armas; donde destaca más visiblemente es respecto al vuelo. Las alas más robustas y con mayor superficie le dan la posibilidad de colgar mucho más armamento y mejoran su sustentabilidad cuando está en vuelo crucero; se puede liberar la potencia del rotor principal y el radio de acción puede extenderse.
Estas modificaciones permiten ampliar el perfil de la misión del Black Hawk y dar mayor flexibilidad a las flotas que operan el emblemático helicóptero. Por ejemplo, puede haber dado cobertura de transporte a las tropas e inmediatamente salir para una zona de fuego en cuestión de segundos. Respecto al armamento, se incluyen puntos de anclaje para cohetes, misiles guiados y hasta pods de ametralladora. Como apoyo, equipa sensores electroópticos y láser. Desde una supresión de defensa, escolta de convoyes, hasta una evacuación médica de emergencia o apoyos aéreos es posible en un solo modelo sin tener que hacer cambios que pueden durar horas.
Veremos menos modelos de Black Hawk con la finalidad de tener mayor capacidad operativa
Lo que se busca es poder tener un equilibrio entre costo y beneficio, menor número de modelos operativos con mayor número de acciones. Si se tienen muchas flotas de varios modelos para diferentes usos, eso indica que el mantenimiento será mucho más caro: repuestos y adquisiciones futuras, además de implicar a un mayor número de pilotos.
Si es posible que un solo modelo se haga cargo de dos o más roles, eso es una situación de eficacia importante. Es un ahorro que se puede multiplicar por toda una vida útil de un helicóptero. Para los países que tengan ejércitos con presupuesto limitado, el hecho de tener uno de estos que pueda hacer varias tareas es una ventaja invaluable. Sin duda alguna es el futuro para el ejército; el Black Hawk está dejando huella y muy probablemente seguirá marcando hitos de actividades.
