Jonathan Andic pedirá volver al juzgado de Martorell para aclarar las conclusiones “inexactas y sesgadas” que los Mossos d’Esquadra han plasmado en media docena de indicios para atribuirle la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango, que sufrió una caída mortal durante la excursión que hicieron juntos en Montserrat el 14 de diciembre de 2024. La magistrada de Martorell, que lo investiga por un delito de homicidio —al hacer suyos los indicios de la policía—, ya manifiesta en el auto de martes que Jonathan Andic “expresa su voluntad de volver a colaborar con la justicia” y a hacerlo “cuando su abogado haya podido analizar la causa, que consta de más de 1.400 folios”, y que ha estado más de un año bajo secreto. La jueza le impuso una fianza de un millón de euros por riesgo de fuga. La defensa abonó esta cantidad y permitió a Jonathan Andic quedar en libertad después de ocho horas detenido y exhibido esposado por la policía catalana.
Este miércoles, al día siguiente de la detención del hijo del fundador de Mango, el equipo de defensa, liderado por Cristóbal Martell, se ha encerrado para analizar los informes de los Mossos, que apuntan —como dice la jueza— que la muerte de Isak Andic “no fue accidental, sino premeditada” por parte de Jonathan y apunta al “posible móvil económico” por su “obsesión por el dinero”.
Lo responderá todo
La defensa ya expresó ayer que “la conjetura del homicidio es inconsistente” y que en el recurso o ante el juzgado lo intentarán desmontar. Un acusado tiene derecho a declarar las veces que quiera, según recoge el artículo 400 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim). Y Jonathan Andic contestará todas las preguntas, según fuentes de la defensa. Es decir, a la magistrada y a la fiscal, ya que en esta causa no hay acusación particular. Ayer, la familia ya volvió a expresar que está con Jonathan y que la muerte de Isak Andic fue un accidente, como judicialmente se dijo inicialmente.
Conversaciones “descontextualizadas”
Además de un “posible móvil económico”, otro de los indicios apuntados es la supuesta mala relación del hijo con su padre. En la resolución, la magistrada afirma que, según diversos testimonios y en el vaciado de los móviles del padre y del hijo, se puede concluir que había una “manipulación emocional de Jonathan para conseguir sus objetivos económicos” y que “había verbalizado en sus escritos sentir odio, rencor, ideas de muerte, y culpabilizar de su situación a su padre”. Incluso se recoge el hecho de “encontrar una solución única para recibir la herencia en vida, o que la figura del padre deje de existir de pensamiento o en vida”.
La defensa de Jonathan Andic sostiene que estos mensajes “se han descontextualizado”, que hay conclusiones “inexactas y sesgadas”. Los Mossos han incluido en sus informes mensajes de 2022 e incluso de 2018, según la defensa. Así, una vez estudiados todos los informes, Andic dará su versión y la réplica a los informes policiales.
La pisada misteriosa
Otro de los indicios apuntados es que Jonathan fue al camino de Montserrat tres veces antes de la excursión con su padre. En cuanto a la pericial de la unidad de los Mossos de montaña sobre la huella de una bamba encontrada en el punto donde cayó, se interpretan conclusiones diferentes: ¿fue una huella supuestamente hecha por Jonathan o muestra un supuesto forcejeo? En la resolución, tampoco se aclara de quién era.