Desde que los sistemas de aire acondicionado domésticos son de uso común, el gasto energético derivado de su uso durante los meses de verano hacer que la factura eléctrica de agosto sea tan temible casi como la de febrero. Por eso, ahora que el verano se acerca, merece la pena detenerse un momento y aplicar estrategias de ahorro. Una de ellas, por ejemplo, es instalar termostatos inteligentes, pero hay también otras que no precisan de inversión.
Usa tu aparato tal y como indica el fabricante
Si no conoces bien las características técnicas de tu equipo, es posible que no lo utilices como se debe. Cada máquina tiene unos requerimientos concretos en cuanto a ubicación, mantenimiento y manejo que debes conocer. Antes de comprar, también, debes fijarte en la calificación energética del aparato.
Analiza tus necesidades
Para cada espacio hay una solución y una buena idea es asegurar antes de instalar nada un adecuado aislamiento térmico del inmueble. Otra mala idea es encender y apagar la máquina, porque generas picos de consumo y el gasto sube.También conviene no someter al aparato a esfuerzos excesivos.
Mantenimiento
Las máquinas, y los aparatos de aire acondicionado son máquinas, precisan de mantenimientos periódicos: hay que limpiar los filtros y renovarlos y hay que realizar también revisiones preventivas antes de cada temporada de uso. Lo correcto es que intervenga en ellas un profesional.
