Son chinos, se llaman SVOLT y su director, Jiang Weijun, acaba de anunciar que tienen lista su primera batería de sodio, que alcanza una densidad energética de 100 Wh/kg. Las baterías de sodio son interesantes por su bajo coste, ya que el sodio, a diferencia del litio, es abundante y barato, porque está presente en abundantísimos depósitos terrestres y en el agua marina.

 

Baterías mucho más baratas

La capacidad energética del sodio es inferior al litio, pero si las baterías de sodio se ciclan a alto voltaje (4,5 voltios como mínimo) pueden aumentar de manera considerable la cantidad de energía que almacenan. Hasta la fecha, el problema principal de estos acumuladores se vincula a la superior velocidad de degradación del sodio, que reduce la cantidad de recargas soportada por los dispositivos que lo incluyen. Por eso, sólo se aconseja para vehículos de bajo coste.

Hasta 2.000 recargas

SVOLT, sin embargo, asegura que a finales de 2023 puede estar en condiciones de ofrecer baterías capaces de superar hasta 2.000 cargas y descargas que alcanzarían potencias de 160 Wh/kg. Es, exactamente un 60% más de lo que consiguen ahora. Con esas cifras, las baterías de iones de sodio pueden convertirse en una alternativa seria a las de litio. Una alternativa seria y que, además, nos garantizaría no depender tanto de China, el primer productor mundial de litio o de Chile, el suministrador alternativo que ha identificado la UE.