La Iniciativa Popular Salvem Cal Macià-Casa Vallmanya ha reclamado al Departamento de Cultura que proceda “sin demorar ni un minuto” al apuntalamiento de Casa Vallmanya, en Alcarràs, después de que el propietario del inmueble haya presentado un recurso contra el requerimiento de la Generalitat para que ejecute actuaciones de conservación. El colectivo considera que este recurso no debería detener ninguna actuación administrativa. Según defiende la plataforma, Cultura ya dispone de cobertura legal para intervenir de manera inmediata ante el peligro de derrumbe del edificio, declarado bien cultural de interés nacional en la categoría de lugar histórico.

Salvem Cal Macià recuerda que hace dos años y medio el Ayuntamiento de Alcarràs ya envió un primer requerimiento a la propiedad, redactado, según la entidad, en términos similares al de la Generalitat. Por eso, sostiene que no era necesario un nuevo requerimiento para abrir la vía de la ejecución subsidiaria. La plataforma también invoca el artículo 67.2 de la Ley de Patrimonio Cultural Catalán, que establece que, “en caso de peligro inminente para el inmueble, la administración competente puede ejecutar las obras imprescindibles para salvaguardar el bien sin necesidad de requerimiento previo”.

Por este motivo, Salvem Cal Macià califica el recurso del propietario de “completamente superfluo e inocuo” y afirma que “no existe el derecho a no conservar la casa”. La entidad considera que la propiedad busca ganar tiempo y reclama a la Generalitat que no acepte esta dinámica. “La presentación del recurso es una maniobra dilacionista de la propiedad y su abogado y la Generalitat lo que tiene que hacer es no caer de cuatro patas en la trampa y debe proceder a la ejecución de las obras de apuntalamiento de la casa de manera urgente, ante el peligro de derrumbe inminente del inmueble”, afirma la iniciativa.

El único inmueble que queda en pie en Catalunya del presidente Francesc Macià

Casa Vallmanya, también conocida como Cal Macià, es una masía de Alcarràs vinculada a la familia del presidente Francesc Macià y a su esposa, Eugènia Lamarca. Es el único inmueble que queda en pie en Catalunya del 122º presidente de la Generalitat. La plataforma hace tiempo que alerta de la degradación del edificio y reclama actuaciones urgentes para evitar que el deterioro sea irreversible. Según el colectivo, la declaración patrimonial del inmueble no será efectiva si no va acompañada de una intervención inmediata. La entidad insiste en que la administración debe hacer cumplir la normativa y actuar para garantizar la conservación de un espacio que considera clave en la memoria política e histórica de Catalunya.