El nuevo presidente del Port de Barcelona, Lluís Salvadó, ha asumido este lunes la dirección de la infraestructura afirmando que apuesta por dar "continuidad" a los proyectos actuales. "Un mensaje de continuidad en todo aquello que se están llevando a cabo", ha defendido en rueda de prensa. Sin embargo, ha descartado que su nueva labor se vea afectada por el calendario judicial que tiene abierto al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya por presuntos delitos de malversación, prevaricación y desobediencia en los preparativos del 1-O.
Planteamiento continuista
Sobre sus planes por el puerto, ha reconocido que apostará por un planteamiento continuista con respecto al trabajo hecho por Damià Calvet, que hoy se ha despedido emocionado del cargo, aunque todavía desarrollará funciones representativas hasta que el BOE publique el nombramiento de Salvadó. "Cuando hablo de repriorización hablo del que estamos obligados a hacer todas las instituciones y empresas ante los cambios no previstos que se están produciendo", ha indicado, mencionando como ejemplo los efectos de la guerra de Ucrania en campos como la energía.
Por su parte, el conseller Juli Fernández ha asegurado que la "seriedad" y la "solvencia" seguirá marcando los "consensos y proyectos" actuales. "En ningún momento dejemos la institución en un vacío de poder, al contrario", ha agregado. En este sentido, ha defendido la rapidez que, según su opinión, ha marcado la transición entre Salvadó y Calvet, que puso su cargo a disposición del Ejecutivo cuando Junts decidió salir del Govern de la Generalitat en octubre.
En este sentido, Calvet ha reivindicado la labor al frente de la infraestructura y ha asegurado que recordará la llegada de la Copa América de Vela como uno de los mayores éxitos de su paso por el Port. Por otra parte, ha apostado para profundizar en el arraigo del sector marítimo y portuario a la economía y la vida barcelonesa y catalana. "Ante el conformismo, innovación, y ante la limitación y el decrecimiento, descarbonización, estas son las claves de futuro", ha recomendado a su sucesor.
El futuro de los cruceros
Salvadó también ha aprovechado su primera intervención ante la prensa como presidente del Port de Barcelona para posicionar en un asunto de actualidad como son los cruceros, un modelo turístico cuestionado por la alcaldesa de la capital catalana, Ada Colau. "Obviamente, el Port de Barcelona tiene que hacer su política. Los cruceros son un proyecto estratégico para el país y como en todo se tiene que encontrar un punto de equilibrio", ha afirmado antes pedir "diálogo" y "consenso". "Se tiene que encontrar la forma para que todo el mundo se oiga cómodo, especialmente el Ajuntament de Barcelona", ha resumido.
