Plataforma per la Llengua ha denunciado que el proceso de selección del nuevo director de la Fundació Joan Miró de Barcelona no establece el catalán como requisito obligatorio. Después de que el actual director, Marko Daniel, anunciara su salida de cara al verano, el Patronato de la fundación abrió el plazo de presentación de candidaturas el pasado 15 de abril y hasta el 23 de mayo. En las bases del concurso, sin embargo, no se pide el conocimiento de catalán como un requisito para poder acceder al cargo, sino que se limita a pedir su dominio al cabo de un año. "Tener conocimiento suficiente de una de las lenguas oficiales de Catalunya y comprometerse a alcanzar el dominio de la otra en el plazo de un año", señala el documento publicado por la misma fundación. Así la entidad considera que esta práctica es "inadmisible" y que "evidencia un patrón reiterado en instituciones culturales de referencia en los últimos meses", después de que en el último año el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA) y también el Mercat de les Flors hayan utilizado una fórmula similar.
De esta manera, desde Plataforma per la Llengua consideran que estas instituciones, por su carácter público o publicoprivado, "deberían ser referentes en la garantía de los derechos lingüísticos y en la promoción de la lengua propia del país" y recuerdan que según las leyes de política lingüística, "el conocimiento del catalán no se puede tratar como un mérito aplazable, sino como una condición necesaria para ejercer funciones directivas en instituciones públicas o con participación pública en Catalunya". Con todo, advierten que el hecho de exigir el dominio del catalán solo al cabo de un año, "desnaturaliza el requisito legal y permitiría ejercer el cargo sin la capacitación lingüística necesaria". En cambio, según las bases, sí que se requiere el conocimiento de inglés y se valora el conocimiento de francés y de otros idiomas.
Exigen la intervención de las instituciones públicas implicadas
Además, para la entidad, es "especialmente grave" al tratarse de instituciones de referencia en el ámbito cultural, las cuales, "deberían ejercer aún con más fuerza este liderazgo lingüístico", dicen. La organización, por este motivo, avisa que la reiteración de estas decisiones "evidencia una falta de compromiso estructural con la lengua propia de la ciudad", y alerta que la fórmula puede servir de precedente para aún más instituciones. Por eso, exigen la intervención de las instituciones públicas implicadas —especialmente el Ajuntament de Barcelona y el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya— para que "hagan valer su presencia en los órganos de gobierno de la Fundació Joan Miró y del resto de equipamientos culturales". Además, desde Plataforma per la Llengua ya ha pedido al consistorio barcelonés, a través del Portal de la Transparencia, de qué manera verifica el conocimiento del catalán y, en caso de que no lo verifique, de qué manera prevé hacerlo de aquí a un año.
