El papa León XIV inicia este miércoles la segunda jornada en Catalunya, después de llegar ayer martes a Barcelona. El pontífice ya ha conocido la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, desde donde pronunció un discurso combinando el catalán y el castellano e hizo mención a un “mundo desgarrado por guerras y divisiones” para lanzar un mensaje de unidad, y ha pisado el Estadi Olímpic Lluís Companys rodeado de 40.000 personas para instar a Barcelona a hacer de España "un país acogedor para todos". El plato fuerte, sin embargo, llega este miércoles con la visita del Santo Padre a la Abadía de Montserrat y, por la tarde, la misa solemne en la Sagrada Família.
La prisión de Brians 1 y Montserrat por la mañana
Esta segunda jornada de la visita papal comenzará con la visita al Centro Penitenciario Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires, donde tendrá un encuentro con unas ochenta reclusas en el auditorio donde se celebra la misa cada domingo. Durante la visita, dos mujeres del centro, Josefina y Montserrat, ofrecerán su testimonio, dando visibilidad a las internas en los centros penitenciarios. En unas declaraciones previas a los periodistas, Josefina —peluquera de uno de los módulos del penal— afirmaba que “me puse a llorar cuando el padre Jesús me lo dijo”. Para este acto "Todo el mundo está muy ilusionado", afirmaba el director de la prisión, Jordi Pons, mientras agradecía el esfuerzo de funcionarios, internos y voluntarios para que todo salga bien.
Después de visitar la prisión, el pontífice irá a la Abadía de Montserrat con motivo de su milenario y hará con el papamóvil el último tramo, antes de ser recibido a las 11:45 h por el abad, Manel Gasch, y el obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xavier Gómez. La visita de Prevost a uno de los símbolos de Catalunya es especial para él, ya que la Moreneta tuvo un papel muy destacado en su etapa en Perú, país donde desarrolló gran parte de su labor. Durante los años noventa, Prevost fundó la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat (o de Monserrate), de la Orden de San Agustín, en Trujillo, la tercera ciudad más poblada del país andino.
El Raval y la Sagrada Família por la tarde
La apretada agenda del miércoles continuará por la tarde en la parroquia de Sant Agustí del barrio del Raval, en Barcelona, donde hacia las 16:30 h mantendrá un encuentro con entidades que atienden a personas con pocos recursos, con unas 90 asociaciones, entre ellas Cáritas, Obinso y las Adoratrices, cuyos representantes el Papa podrá hablar. León XIV ha escogido esta pequeña iglesia del Raval porque conoce a su párroco, Faustin John Mlelwa, quien hizo unas declaraciones, la semana pasada, lamentando que se pida al pontífice que haga la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família en lengua catalana.
Precisamente, el templo de Antoni Gaudí será el siguiente y último acto del Papa en Catalunya, antes de marchar hacia las Islas Canarias. Además, también será uno de los más simbólicos, ya que tendrá lugar la bendición de la torre de Jesucristo, con 172,5 metros, durante la misa solemne en la Sagrada Família por el centenario de la muerte del autor. El pontífice llegará a la basílica con el papamóvil, recorriendo poco más de un kilómetro por la calle Rosselló, desde el paseo de Gràcia, durante aproximadamente un cuarto de hora y a una velocidad marcada por la de los agentes a pie que custodiarán el vehículo, hecho que evitará el paseo relámpago de Benedicto XVI del 2010.
A la misa se prevé que acudan los Reyes de España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Una misa que estará en el punto de mira de los catalanes y catalanas, después de que en un principio no se contemplara hacer ninguna parte del discurso en catalán. Sin embargo, la presión política y civil hizo recular a la Iglesia y el cardenal arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, acabó asegurando que el pontífice dirá "algunas palabras dirá en catalán". Habrá que ver cuánto tiempo y si lo hace durante la bendición de la torre de Jesús o no.
