Una nueva testigo ha irrumpido en la investigación sobre la muerte de Isak Andic y ha vuelto a situar a la terapeuta de la familia, Julia Lüderwaldt, en el centro de un caso casi de película. Se trata de una mujer británica residente en Barcelona que había colaborado puntualmente con la psicoanalista y que ahora, en una declaración a los Mossos d'Esquadra, ha asegurado que acompañó a Jonathan Andic hasta Collbató pocos días antes de la muerte del fundador de Mango, tal como ha avanzado a El Periódico. Ha precisado que la propuesta de buscar lugares para hacer una "ruta extrema" fue de la terapeuta, la cual fue señalada por la jueza y la fiscal del caso como la incitadora de que Isak Andic avanzara la herencia a su primogénito, imputado por la muerte de su padre y con un móvil económico. Hipótesis desmontada, en parte, por sus hermanas en el juzgado. Fuentes de la investigación han confirmado a ElNacional.cat que la testigo ha detallado que hizo la ruta de Montserrat con Jonathan Andic el 7 de diciembre, justo siete días antes de la caída mortal por un barranco del empresario. Jonathan Andic aseguró que hizo dos veces la ruta de Montserrat, antes de llevar a su padre, sin detallar nada más. La defensa no sabía nada de esta testigo, cuya declaración los Mossos tendrán que llevar de forma inmediata a la jueza de Martorell, ya que la causa está judicializada.
La mujer ha declarado voluntariamente en dos ocasiones ante los Mossos d'Esquadra, primero el 29 de junio en la comisaría de Martorell —justo un día antes de la declaración de la terapeuta en el juzgado como testigo— y después el 6 de julio en las dependencias de Les Corts, acompañada por un abogado, según detalla la periodista Marta Català. También ha entregado su teléfono móvil para que los investigadores analicen los mensajes y los audios que intercambió tanto con Lüderwaldt como con Jonathan Andic.
Las conversaciones del móvil, clave
Fuentes de la investigación no descartan que el siguiente paso de la jueza de Martorell, Raquel Nieto, sea citar como investigada a Julia Lüderwaldt para que aclare este tema de las rutas extremas o terapéuticas, ya que no lo hizo cuando fue a declarar al juzgado como testigo. La fiscal del caso, Teresa Yoldi, debería pedir su imputación, porque es la única acusación personada.
También será necesario un clonado total del móvil de la terapeuta. Hasta ahora los investigadores tenían solo de su móvil conversaciones de ella con Isak y Jonathan. A partir de estas conversaciones, la fiscal y la jueza del caso fundamentaron que la mala relación de Isak Andic con su hijo continuaba meses antes de su muerte, a pesar de la terapia que hacían para enderezarla.
Según esta nueva testigo, era la terapeuta quien le encargaba buscar rutas de montaña o espacios naturales donde poder trabajar con algunos de sus pacientes. Estas excursiones formaban parte de lo que la defensa de Jonathan ha definido como una terapia de confrontación, basada en someter a los pacientes a situaciones intensas para afrontar conflictos personales y familiares.
La testigo asegura que fue ella quien localizó una ruta en la zona de Collbató y que la recorrió con Jonathan Andic una semana antes de la muerte de su padre. La mujer ha explicado que pasaron por la zona de las cuevas del Salnitre y por un tramo próximo al punto donde Isak Andic acabó cayendo al vacío el 14 de diciembre de 2024. No obstante, no ha aclarado si se pararon en el punto exacto de la caída mortal del empresario.
La terapeuta, nuevamente bajo el foco
La investigación deberá aclarar ahora hasta qué punto Lüderwaldt participó en el diseño de las excursiones, qué instrucciones dio a Jonathan y si la ruta de Collbató tenía alguna relación directa con los conflictos que padre e hijo trataban durante la terapia.
El hecho de que la terapeuta no fuera imputada cuando declaró no impide que su situación procesal pueda cambiar si aparecen nuevos indicios. La documentación aportada por la intérprete y la futura declaración judicial de la testigo pueden hacer cambiar la situación de la profesional, que no está inscrita en el Col·legi de Psicologia de Catalunya.
En su declaración como testigo, no se pidió el clonado del móvil de la terapeuta, como sí se hizo con los de los excursionistas que encontraron a Jonathan después de la caída mortal del empresario de 71 años, y también de la pareja de Isak Andic, Estefanía Knuth, para comprobar que fue la primera a quien llamó y le dijo que llamara immediatamente al 112.