Una bomba de mortero del siglo XVII aflora en el Pati de les Monges de la Seu d'Urgell

La séptima campaña arqueológica en el yacimiento del Pati de les Monges de la Seu d’Urgell ha terminado con un hallazgo relevante: una bomba de mortero del siglo XVII. El proyectil, de unos 30 centímetros de diámetro, es esférico, de paredes gruesas y hueco en el interior, pensado para ser cargado con pólvora y metralla. El descubrimiento abre una nueva línea de estudio sobre el pasado de este espacio y refuerza la idea de que la zona vivió un episodio violento. Una de las hipótesis que gana peso es que el proyectil pueda estar relacionado con la guerra dels Segadors. Esta posibilidad encaja con los resultados de la campaña de 2023, cuando se localizó un conjunto cerrado de monedas, herramientas de hierro y otros objetos que apuntaban a un abandono repentino de la actividad.

Ante el riesgo que podía comportar la pieza, los responsables de la excavación han activado el protocolo de seguridad previsto para hallazgos bélicos. Hasta el yacimiento se desplazaron efectivos del TEDAX-NRBQ de los Mossos d’Esquadra, que han inspeccionado el proyectil y lo retiraron con todas las garantías. Ahora, las tareas policiales se centran en intentar neutralizar la carga explosiva interior sin destruir la bomba. El objetivo es preservar la pieza de hierro, por su valor patrimonial e histórico.

Nuevos y valiosos hallazgos para la ciudad

Los trabajos de este año, impulsados conjuntamente por el Ajuntament de la Seu d’Urgell y el Espai Ermengol-Museu de la Ciutat, han aportado "nuevos y valiosos hallazgos" que ayudarán a ampliar el conocimiento sobre la evolución histórica de este punto de la ciudad. Así lo han explicado la directora de la excavación, Carla Garrido, y el alcalde de la Seu, Joan Barrera.

La campaña también se ha centrado en el espacio abierto situado alrededor de los antiguos hornos alfareros, unas estructuras ya descubiertas en intervenciones anteriores. Según ha explicado Garrido, en este sector artesanal se han podido documentar diversos niveles de uso y estratos que podrían corresponder a las tareas de limpieza periódica de los hornos. Más allá del interés arqueológico, el yacimiento también ha despertado curiosidad entre los vecinos. Este mes de junio han pasado más de 70 visitantes. El Ayuntamiento trabaja ahora en un proyecto de más de 200.000 euros para sustituir los muros opacos actuales por un cierre enrejado que permita hacer más visible este espacio. Para sacarlo adelante, ya se ha pedido financiación a la Oficina de Apoyo a la Iniciativa Cultural del Departamento de Cultura.