El 15.ª Gran Recapte d'Aliments que organiza el Banc dels Aliments ha empezado este viernes con el objetivo de llegar a los 6.277.974 de euros --el valor estimado de los alimentos y las donaciones económicas-- recaudadas en el 2022, en una edición que se celebrará hasta el domingo con más de 18.000 voluntarios en todo Catalunya. "El objetivo es el Gran Recapte del año pasado, es un muy buen referente", ha destacado este viernes la directora del Banc dels Aliments, Elisabet Viladomiu, en el acto inaugural de la iniciativa en el Mercado de Santa Caterina de Barcelona junto con al conseller de Derechos Sociales de la Generalitat, Carles Campuzano.
Más de 18.000 establecimientos colaboradores
Este viernes empieza la tradicional fase de donaciones físicas en los más de 18.000 establecimientos colaboradores, abierta hasta el domingo, y las donaciones económicas a través de las líneas de caja, que se podrán hacer hasta el 30 de noviembre; por otra parte, las donaciones a través de la web www.granrecapte.com o del número de Bizum 33596 se podrán hacer hasta el 15 de diciembre. El conseller ha reivindicado la capacidad del Banc dels Aliments y de las entidades del tercer sector de "llegar allí donde no pueden llegar las políticas sociales del Govern" y ha remarcado la necesidad de garantizar el derecho a la alimentación de la ciudadanía en situación de pobreza severa en Catalunya, que ha cifrado entre el 8 y el 10%.
"Un estado del bienestar sólido no solo garantiza la promesa de la igualdad de oportunidades y de poner fin a la pobreza, sino que tampoco deja a la gente indiferente: el valor que tiene el Gran Recapte es que se asume que en vista del problema de la pobreza no nos sentimos indiferentes, nos sentimos corresponsables, y estimula el compromiso de los ciudadanos en la lucha contra la pobreza", ha defendido. Preguntado por el cambio de modelo previsto al programa de entrega de alimentos de la UE mediante los Fondos de Ayuda Europea a las Personas Desfavorecidas (FEAD), ha afirmado que el Gobierno tendría que transferir a las comunidades autónomas los recursos de estos fondos para que cada gobierno autonómico determinara "unos modelos específicos" para aplicarlo.
El conseller pide que el modelo no sea centralizado
"Un modelo centralizado desde el Estado diseñado desde Madrid no se adaptará nada a una realidad que en Catalunya es diversa", ha avisado, y ha añadido que el Govern y el Gobierno vasco insistirán en el traspaso de recursos en este sentido y ha asegurado que mientras tanto la Generalitat seguirá trabajando por el desarrollo de los bancos de alimentos. Ha explicado que prevén aumentar estas ayudas para garantizar el derecho a la alimentación con los presupuestos de la Generalitat para el 2024 y que Catalunya necesita "un modelo catalán en este ámbito que esté cuanto menos obligado mejor por las decisiones a que se cojan el Gobierno".
Al acto inaugural también han asistido el presidente y la vicepresidenta del Banc dels Aliments, Lluís Fatjo-Vilas y Roser Brutau, respectivamente; los tenientes de alcalde Albert Batlle y Jordi Valls; el presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Santa Caterina, David Barroso, y la presidenta de la Fundación Roble, Llum Delàs.
