La familia kurda de Irán que aterrizó en el aeropuerto del Prat la semana pasada y había pedido asilo político ya ha sido deportada. Finalmente, ha salido este viernes en un vuelo hacia Qatar, desde donde había llegado a Catalunya. La Audiencia Nacional desestimó su recurso después de que su petición de asilo fuera denegada por no cumplir los requisitos legales. En el recurso, la Audiencia apreció "lagunas e incoherencias", han explicado a la ACN fuentes policiales, porque inicialmente alegó razones políticas y después religiosas.
En un primer momento, el padre había dicho que era miembro del Partido Democrático del Kurdistán, ilegal en Irán. El hombre iba acompañado de su mujer, embarazada de dos meses, y de su hijo de siete años. El hombre aseguró que ya había sido condenado a 15 años bajo libertad condicional por su activismo político, y que profesa una fe evangélica. Además, añadió que había participado en una veintena de manifestaciones del movimiento Mujer Vida Libertad, que se desencadenó con el asesinato de la joven Mahsa Gina Amini por no llevar el velo puesto de acuerdo con el rigorismo de la República Islámica.
Poco antes de la conmemoración del primer aniversario de la muerte de la chica después de una paliza en un centro de la policía de la moral, que se conmemora este sábado, la familia decidió huir el 5 de septiembre. Las autoridades han incrementado los controles y el hombre había sido identificado. Al llegar al aeropuerto de Barcelona el activista pidió asilo, asistido por un abogado de oficio, pero su petición no fue admitida a trámite. La familia recurrió la decisión ante la Audiencia Nacional, que confirmó el criterio de la denegación inicial.
La denuncia de Puigdemont
Precisamente este viernes a primera hora, el presidente en el exilio Carles Puigdemont ha hecho un tuit en inglés denunciando la situación de esta familia: "Ahora mismo hay una familia kurda en el aeropuerto de Barcelona bajo la amenaza inminente de ser deportada a Irán. Hace unos días pidieron asilo político, pero las autoridades españolas se negaron a concederlo y ahora la policía española quiere obligarlos a subir a un avión y enviarlos a Teherán", ha explicado el también eurodiputado.
"Mohammad Rahmatinia (el padre de la familia) puede estar en riesgo de encarcelamiento, tortura y ejecución, pero eso no parece importar al Gobierno. Pido a la Unión Europea que pare inmediatamente esta barbaridad. España tiene la obligación internacional de acoger a esta familia para que pueda pedir asilo político. Es una lástima que en el año 2023 un país europeo como España muestre esta falta de respeto a los derechos humanos", ha denunciado el presidente en el exilio ante la comunidad europea.
