Los Verdes alemanes han ganado este domingo las elecciones regionales de Baden-Württemberg, un resultado que confirma el peso creciente de la formación ecologista en uno de los territorios más importantes de Alemania. Con el 99% de los votos escrutados, el candidato verde, Cem Özdemir, ha obtenido el 31,2% de los apoyos, superando por poco al candidato conservador Manuel Hagel, de la CDU, que se ha quedado con el 29,7%. La diferencia es ajustada, pero suficiente para que los ecologistas lideren el nuevo escenario político en el parlamento regional de Stuttgart. A pesar de la victoria, Özdemir tendrá que negociar para formar gobierno, ya que ningún partido dispone de mayoría absoluta. Todo apunta a que se podría repetir la coalición actual con los democristianos, una fórmula que ya ha funcionado en la legislatura anterior.
Estas elecciones también han dejado otro titular destacado: el aumento notable del apoyo a la extrema derecha. Alternativa para Alemania (AfD) casi ha duplicado su resultado respecto a los comicios de hace cinco años y se ha situado como tercera fuerza en el parlamento regional.
El ascenso de la AfD y el cordón sanitario
El AfD ha pasado del 9,7% al 18,8% de los votos, un crecimiento significativo que refleja una parte del malestar político existente en el país. Sin embargo, el resto de partidos ya han anunciado que mantendrán el conocido “cordón sanitario”, es decir, la negativa a pactar con esta formación de ultraderecha.
Esta decisión implica que, a pesar de los buenos resultados electorales, la AfD quedará fuera de cualquier posible coalición de gobierno. Su candidato en estos comicios, Markus Frohnmaier, ha sido una figura polémica durante la campaña, especialmente por sus vínculos con Rusia y por su proximidad con sectores del movimiento político norteamericano asociado a Donald Trump.
El resultado de este partido en Baden-Württemberg es especialmente relevante porque podría anticipar un apoyo aún mayor en las elecciones regionales previstas en septiembre en los estados del este de Alemania, donde tradicionalmente tiene más fuerza electoral.
Cem Özdemir podría hacer historia
Si finalmente se confirma su investidura, Cem Özdemir se convertiría en el primer presidente de un land alemán con origen turco. Nacido en 1965 en la pequeña ciudad de Bad Urach, es hijo de trabajadores inmigrantes procedentes de Turquía que llegaron a Alemania durante los años del programa de “trabajadores invitados”.
Su trayectoria política es larga. Fue copresidente federal de Los Verdes entre 2008 y 2018 y más tarde ministro de Agricultura en el gobierno liderado por el canciller Olaf Scholz entre 2021 y 2025. Durante la campaña electoral, Özdemir ha apostado por una imagen moderada y pragmática, intentando atraer votantes más allá del electorado tradicional del partido.
Esta estrategia ya había funcionado con el anterior presidente del land, Winfried Kretschmann, también de los Verdes, que ha gobernado Baden-Württemberg durante quince años y que, con 77 años, decidió no presentarse a la reelección.
Economía y industria, las grandes preocupaciones
Uno de los temas centrales de la campaña ha sido la situación económica del land. Baden-Württemberg es uno de los motores industriales de Alemania, con empresas históricas del sector automovilístico y tecnológico, pero en los últimos años ha sufrido una fuerte transformación industrial.
Algunas grandes empresas han anunciado recortes importantes. El proveedor automovilístico Bosch prevé eliminar hasta 10.000 puestos de trabajo en la región y trasladar parte de la producción a China. Al mismo tiempo, Porsche también ha anunciado la supresión de unos 4.000 puestos de trabajo dentro del proceso de reorganización de la industria del motor.
A pesar de estas dificultades, la tasa de paro se mantiene relativamente baja, alrededor del 4,8%. No obstante, la incertidumbre económica, las tensiones comerciales internacionales y los cambios tecnológicos continúan generando preocupación entre la población.
Un año clave para la política alemana
Las elecciones de Baden-Württemberg son solo la primera de cinco citas electorales regionales previstas en Alemania este año. Por ello, muchos analistas interpretan este resultado como un primer indicador del clima político que rodea al gobierno federal. El canciller Friedrich Merz, de la CDU, se había implicado personalmente en la campaña para intentar recuperar este territorio históricamente conservador. Durante décadas, Baden-Württemberg fue considerado un bastión democristiano, hasta que los Verdes llegaron al poder en 2011.
Las próximas elecciones regionales se celebrarán en Renania-Palatinado en marzo, mientras que en septiembre votarán Sajonia-Anhalt, Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Los resultados de estos comicios ayudarán a dibujar el futuro equilibrio político de Alemania en los próximos años.