La investigación para aclarar qué sucedió en Montserrat, junto a Collbató, el 14 de diciembre de 2024, el día en que Isak Andic, el fundador de Mango, se precipitó por un desnivel y acabó muerto, sigue abierta. Los Mossos d'Esquadra, la Fiscalía y la jueza de la plaza 5 de Martorell continúan buscando indicios para reforzar su teoría: Jonathan Andic, el hijo mayor de quien fue el hombre más rico del país, lo mató. Para hacerlo, tal como se supo este miércoles, la jueza ha pedido nuevos informes periciales y vaciados de móviles para conseguir información del terminal móvil y de los movimientos registrados en aplicaciones de Andic Jr., para aclarar las contradicciones que, al parecer de los investigadores y la jueza, ha manifestado en sus declaraciones el acusado.
Entre todos los detalles del auto, que firmó la jueza Raquel Nieto el 27 de mayo, hay uno destacado y que puede complicar la defensa de Jonathan Andic, que reitera que la caída mortal de su padre fue “accidental”. En concreto, es el momento en que la aplicación Salud, instalada por defecto en todos los móviles de la marca Apple, que registra y comparte con iCloud —el servicio en la nube— datos de movimientos, calorías, kilómetros, etc., se apagó. En todos los análisis realizados por los especialistas en tecnología de los Mossos, de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC), solo se ha detectado que dejó de recoger datos horas antes de iniciar el viaje relámpago que Jonathan Andic hizo a Ecuador. Allí supuestamente perdió o le hurtaron el móvil, lo cual hizo imposible acceder, después, a las conversaciones que tenía guardadas, ya que no se llevó a cabo una copia de seguridad.
¿Móvil hurtado o destruido?
El 24 de marzo, con un vuelo comercial, con los billetes comprados el día 21 de marzo y con fecha para volver el 26 de marzo, Andic Jr. visitó Ecuador y fue allí donde, supuestamente, perdió o le robaron el iPhone 14 corporativo. La jueza también recuerda que Andic no denunció a las autoridades ecuatorianas el robo del móvil.
Los Mossos sospechan que el móvil no llegó a entrar nunca en Ecuador y fue destruido incluso antes, en Catalunya. Por ahora, todo son suposiciones, y habrá que ver si las nuevas peticiones hechas por la jueza, de pedir a Vodafone las conexiones del primer móvil del hijo del creador de Mango (un iPhone 14), pueden aclararlo.
Por ahora, la magistrada suscribe la hipótesis de los investigadores de que es significativo que esta aplicación, que siempre recoge datos, dejara de recibirlos cuando faltaban cinco minutos para las nueve y media del día 23 de marzo de 2025, el día antes del viaje de Jonathan Andic a Quito.
Por el contrario, la defensa de Jonathan Andic, encabezada por el penalista Cristóbal Martell, sostiene que cuando estaba en Quito hizo varias llamadas el 25 de marzo, y que puede documentarlo a través del servicio de itinerancia (roaming) prestado por Mundo Ecuador. El investigador privado Francisco Marco, que ya ha realizado una pericial para la familia sobre una caída previa de Isak Andic, ultima con expertos un nuevo documento sobre el uso de este móvil.
Nuevo móvil
El 26 de marzo, ya en Barcelona, se puso en marcha el nuevo terminal de Jonathan Andic, un iPhone 16, aunque no se realizaron copias de seguridad de la aplicación de WhatsApp y esto ha hecho imposible que los Mossos hayan podido, por ahora, recuperar las conversaciones que hubiera podido mantener anteriormente, con su padre o con terceras personas.
Los informes que han solicitado a Vodafone, con la tarificación de las llamadas y usos del móvil y también de la línea, pueden ayudar a aclarar esta supuesta contradicción de Jonathan Andic o sumar más indicios inculpatorios y reforzar la teoría de los investigadores: que se deshizo del móvil de forma deliberada cuando supo, por los medios de comunicación, que el juzgado de Martorell reactivaba la investigación contra él por el supuesto homicidio de su padre durante la excursión a Montserrat.
La aplicación Salud del iPhone puede ser clave, aseguran los investigadores, y el decalaje entre la hora en la que parece que el móvil dejó de funcionar por primera vez, todavía en Catalunya, y la hora en la que representa que fue hurtado, un indicio más que sirve como oro a la acusación; que, sin pruebas, ha tenido que montar el caso con una suma de indicios.
Analizados diez años de conversaciones
Según el mismo auto, al que ha tenido acceso ElNacional.cat, la propuesta de ir a caminar por Montserrat no se habría gestado con la naturalidad que Jonathan Andic relató a los Mossos. La jueza recoge que Jonathan aseguró que la salida se había planteado dos semanas antes y que era habitual que padre e hijo fueran a caminar juntos, pero la investigación sitúa la propuesta en el 9 de diciembre de 2024, solo cinco días antes de la muerte de Isak Andic. Además, el personal de servicio de seguridad de Isak Andic habría desmentido que salieran a menudo a caminar, y el análisis de diez años de conversaciones entre ambos solo habría detectado esta propuesta de caminata del 14 de diciembre de 2024.
En el escrito, la jueza también pone el foco en cómo llegaron a Montserrat y en los días previos a la caída. Jonathan Andic declaró que conocía la zona porque unos amigos se la habían explicado y que había hecho la ruta hasta cuatro veces, pero el auto señala que los lectores de matrículas solo detectaron su vehículo privado en Collbató en tres ocasiones: el día 7, el 10 y el 14 de diciembre de 2024, el día de los hechos. La jueza también destaca que la salida se propuso a las siete y cuarto de la mañana, cuando en invierno todavía es oscuro.
Además, considera relevante que Jonathan pidiera a la pareja de Isak Andic que lo recogiera a él, mientras Jonathan continuaría solo. Todo ello es valorado por los investigadores como un posible indicio de una planificación previa de la visita a Montserrat.
La respuesta de la fiscal
El caso va sumando capítulos, entre los movimientos de los investigadores y de la defensa. El próximo que se espera es la respuesta de la fiscal del caso, Teresa Yoldi, al recurso de la defensa, que pide a la Audiencia de Barcelona que revoque la orden de prisión con fianza de un millón de euros, que pagó en veinte minutos, y el resto de medidas cautelares, que no le permiten salir del Estado español, con la retirada del pasaporte y las comparecencias semanales en el juzgado.
Yoldi, especializada en Tribunal de Jurado, hasta ahora ha apoyado todas las diligencias de investigación solicitadas por los Mossos. La defensa de Jonathan Andic sostiene que su exhibición esposado por parte de la policía catalana es “una condena social anticipada”, y más cuando, si el caso llega a juicio, será juzgado por nueve ciudadanos.
