La magistrada de Martorell ha acordado diversas medidas para Jonathan Andic, detenido y acusado de homicidio por la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango. Después de ser detenido a primera hora de la mañana, alrededor de las cuatro y cuarenta y cinco de la tarde, unas ocho horas después ha quedado en libertad tras aportar una fianza de un millón de euros, impuesta por la jueza que ha llevado la investigación de la muerte, en Collbató, de quien fue el hombre más rico de Catalunya. El empresario murió el 14 de diciembre de 2024 después de caer por un barranco en la montaña de Montserrat. Inicialmente, se concluyó que fue un accidente, pero los Mossos hicieron reabrir la investigación, que ha estado en secreto desde el pasado octubre hasta este martes con la detención del hijo mayor de Isak Andic, acusado de homicidio, un año y medio después del trágico suceso.

En la resolución, la titular del juzgado de instrucción 5 de Martorell ha acordado la prisión eludible con una fianza de un millón de euros, como exigía la Fiscalía. También le ha impuesto la retirada del pasaporte, prohibición de salir del Estado español y comparecencias en el juzgado. Poco después de conocer la resolución, la defensa de Andic ya ha hecho efectiva la fianza y, por lo tanto, evitará la prisión, según han informado fuentes del gabinete de prensa del TSJC. Jonathan Andic ha sido detenido en su casa por los Mossos d’Esquadra este martes por la mañana y lo han conducido a la comisaría de Martorell. Lo han exhibido esposado por la calle para entrar en el edificio judicial y presentarlo ante la jueza que lleva la investigación de la muerte de Isak Andic. Finalmente, Jonathan Andic ha salido del juzgado en libertad.

Solo responde a su abogado

En la vista, la fiscal Teresa Yoldi, de la sección de Jurado, ha pedido prisión eludible con un millón de euros de fianza, comparecencias semanales, retirada del pasaporte y prohibición de abandono del territorio español para el hijo del propietario de Mango por la muerte de su padre, según ha informado la Fiscalía de Barcelona.

Jonathan Andic solo ha contestado las preguntas de su abogado, el penalista Cristóbal Martell, ya que la causa ha sido secreta hasta su detención y no se ha podido analizar con profundidad. Martell ha pedido su puesta en libertad sin medidas restrictivas por la falta de indicios. Además, ha descartado el peligro de fuga porque, desde la muerte del fundador de Mango, hace más de un año, su hijo no tenía la condición de investigado, ni medidas cautelares para que no se marchara del Estado español. Es decir, que si quería huir de la justicia, hace meses que lo podría haber hecho.

Respetar la presunción de inocencia

Ante la detención del hijo, portavoces de la familia Andic han defendido la inocencia de Jonathan Andic y han reclamado que “se respete el principio de presunción de inocencia”. Al mismo tiempo, la familia Andic ha trasladado que “no existen ni se encontrarán pruebas de cargo legítimas contra él”. Según estos portavoces autorizados, "el convencimiento sobre su inocencia es absoluto y han manifestado que están seguros de que el desarrollo de las diligencias así lo demostrará".

 

Las sospechas de los Mossos

En el accidente, el propietario de Mango perdió la vida después de caer al vacío desde una altura de unos 150 metros cuando hacía una ruta por un camino cerca de las cuevas del Salnitre, en Montserrat, en el término municipal de CollbatóJonathan Andic declaró de forma voluntaria ante la policía, que consideró que había cometido algunas contradicciones. El primer indicio policial es que en el paseo de Isak solo lo acompañaba su hijo Jonathan. Los investigadores policiales sospechan del hecho de que, ese día, Jonathan pidiera al escolta que acompañaba a su padre por todas partes que los dejara hacer la excursión solos porque quería hablar con él. También del recorrido, un camino fácil, y que para caer en el lugar donde cayó hay que acercarse mucho.

El segundo indicio de los Mossos es el móvil de Jonathan Andic. La policía lo ha examinado para saber su geolocalización exacta de aquel día. En los últimos meses, la policía catalana quería recuperar unos mensajes que Jonathan habría borrado de su móvil y quizás podrían aclarar algo. El tercer indicio serían las supuestas malas relaciones que mantenía con el padre, que han sido negadas por la familia, lo que se ha constatado con el reparto de la herencia y el negocio entre los tres hermanos sin ningún conflicto. La madrastra reclamaba más dinero y finalmente se llegó a un acuerdo.