Un buque de transporte de mercancías se ha quedado encallado, desde la madrugada de este lunes, en el canal de Suez, donde varios remolcadores han intentado reflotarlo y lo han conseguido esta mañana. El buque Glory, con bandera de las Islas Marshall, "ha encallado por el mal tiempo y las fuertes lluvias y varios barcos remolcadores intentan desencallarlo sin éxito", han añadido las fuentes sin precisar más detalles. La Autoridad gestora del Canal de Suez no ha confirmado aún el incidente o su dimensión, y hasta qué punto ha afectado la navegación en la estratégica vía marítima. La navegación en el canal permaneció totalmente bloqueada durante varios días después de que el portacontenedores Ever Green encallara por la alta marea en marzo de 2021.
Seis días de bloqueo
Un barco portacontenedores de 400 metros de largo y 224.000 toneladas de capacidad bloqueó en marzo de 2021 el canal de Suez. Las autoridades pertinentes trabajaron para encauzar el barco, que paró el tráfico de embarcaciones durante seis días y puso en peligro el comercio que transita por el canal, el 10% de la actividad mundial. La nave de mercancía panameña Ever Green, con una longitud de cuatro campos de fútbol, quedó parada diagonalmente en el kilómetro 151 del Canal de Suez mientras hacía un trayecto de China hasta Róterdam, Países Bajos.
La autoridad del canal de Suez de Egipto pidió más de 1.000 millones de dólares (unos 850 millones de euros) en compensación por las pérdidas que causó el bloqueo del barco, que estuvo atascado e impidió la navegación por la vía fluvial durante casi una semana. Osaba Rabie (autoridad del canal) precisó que la petición de compensación no era solo por las pérdidas económicas a causa de la suspensión de la navegación de seis días, sino que incluía los gastos que comportó el proceso de salvamento, como el uso de remolcadores.
La embarcación, uno de los barcos de transporte de contenedores más grandes del mundo, se quedó atascado el 23 de marzo en el canal de Suez, provocando un atasco sin precedentes, que comportó la desviación de más de 200 barcos y la paralización de bienes por valor de 9.500 millones de euros diarios. El barco, de 400 metros de eslora y 59 metros de manga, finalmente quedó liberado seis días después gracias al trabajo de los remolcadores y no sufrió daños.
