Personal de Adif retiró material relacionado con el accidente ferroviario de Adamuz del pasado 18 de enero sin autorización previa. Así lo ha constatado la Guardia Civil en un escrito remitido a la jueza que investiga el caso en el cual señala que Adif “realizó diversas operaciones destinadas a la extracción y traslado de material desde la zona del accidente hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos (Córdoba) y practicó diversas pruebas en el material, sin advertirlo ni solicitarlo” a la autoridad judicial o policial. 

La Guardia Civil explica en el documento dirigido a la titular del juzgado de instancia de Montoro, encargada del caso, que el pasado 6 de febrero se tomó declaración al responsable de la base de mantenimiento AVE de Adif en Hornachuelos. En su declaración, indicó que el pasado 22 de enero se recibió una orden verbal del jefe de área de Adif para que procediera a retirar fragmentos de raíl, entre los cuales hay soldaduras, y que se trasladaran a su base de mantenimiento AVE. Esto, según el escrito, se hizo entre la noche y la madrugada del 22 al 23 de enero. El responsablde de mantenimiento también indicó que “se realizaron ensayos sobre estos raíles" si bien la Guardia Civil declara ignorar "el alcance de las pruebas que firmó el compareciente, que fueron de dureza, aunque manifestó que no fueron destructivas”. Entre los raíles retirados podrían encontrarse las soldaduras que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) pretendía analizar y sobre las cuales se pidió autorización de oficio a la jueza el 3 de febrero de 2026.

Búsqueda de pruebas 

Agentes de la Guardia Civil y personal de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) acudieron el 30 de enero a la zona del accidente para tomar nuevas mediciones del bogie y del eje del bogie del vagón número 8 del tren Iryo, el que descarriló, así como otras complementarias en las soldaduras del tramo. Es entonces cuando fueron informados de que los raíles con estas soldaduras se habían trasladado a la base de Adif en Hornachuelos. “El día 2 de febrero se envió un correo electrónico a Adif advirtiendo que no se realizase ningún tipo de actuación en las soldaduras sin autorización previa”, remarca la Guardia Civil en su escrito. El 3 de febrero, prosigue el texto, agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de Córdoba se desplazaron para precintar las soldaduras depositadas en la base de Hornachuelos y desde la CIAF se pidió el traslado del tramo de raíl desde la zona de obra hasta la base de mantenimiento, correspondiente al número 8, que también quedó precintado.

Toque de atención de la jueza

De hecho la jueza que investiga el caso dictó una providencia el 10 de febrero, adelantada por El Mundo, para la recogida de posibles pruebas por parte de Adif y su traslado al almacén de Hornachuelos entre el 22 y el 23 de enero. "Se requiere a Adif para que se abstenga de realizar cualquier operación destinada a la extracción o traslado del material relacionado y de interés para la instrucción de la causa y la práctica de cualquier prueba sobre el material extraído, si no es con autorización judicial previa, así como la restitución inmediata del material que tenga en su poder, todo ello bajo advertencia de incurrir en la responsabilidad penal que resulte procedente", ordenó.  

Hasta el 27 de enero la jueza no comunicó a Adif que tenía autorización para acceder a la zona del accidente, siempre que "todos los vestigios y pruebas materiales que se recojan por parte de Adif deberán estar perfectamente detallados, de manera que en todo momento se informe a este juzgado del lugar donde se encuentren depositados, del estado en que se encuentren y de la descripción de todas las actuaciones que se realicen mediante la remisión del informe de actuación correspondiente, quedando a disposición de la Autoridad Judicial”.