La pregunta acerca de cuánto tiempo estuvo circulando el virus de la Covid-19 antes de ser descubierto en Wuhan ha estado mucho tiempo sobre la mesa. Ahora, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego han realizado una simulación publicada en la revista Science en la que estiman que el virus probablemente estuvo circulando sin ser detectado durante un máximo de dos meses antes de que se describieran los primeros casos humanos de Covid-19 en Wuhan a finales de diciembre de 2019. Y lo más curioso de todo, que solo existía un tercio de posibilidades de que se hubiera convertido en pandemia, caso que finalmente ocurrió.
Para conocer este dato, se combinaron tres datos clave: una comprensión detallada de cómo se propagó el SARS-CoV-2 en Wuhan antes del confinamiento, la diversidad genética del virus en China y los informes de los primeros casos de Covid-19 en el país. “Al combinar estas distintas líneas de evidencia, pudimos establecer un límite superior a mediados de octubre de 2019 para cuando el SARS-CoV-2 comenzó a circular en la provincia de Hubei”, afirman los investigadores.
La simulación ha creado escenarios sobre el origen de la Covid-19 en China
El SARS-CoV-2 es un coronavirus zoonótico, que se cree que saltó a los humanos desde un animal huésped desconocido. Se han realizado numerosos esfuerzos para identificar cuándo el virus comenzó a propagarse entre las personas, basándose en investigaciones de casos de Covid-19 diagnosticados en forma temprana. El primer grupo de casos, y los primeros genomas secuenciados de SARS-CoV-2, se asociaron con el mercado mayorista de mariscos de Wuhan, pero los autores del estudio dicen que es poco probable que el grupo de mercado haya marcado el comienzo de la pandemia porque la Covid documentada más temprano, con 19 casos en total, no tenía conexión con el mercado.
Los informes de los periódicos regionales sugieren que los diagnósticos de Covid-19 en Hubei se remontan al menos al 17 de noviembre de 2019, lo que sugiere que el virus ya estaba circulando activamente cuando las autoridades chinas promulgaron medidas de salud pública.
En el nuevo estudio, los investigadores utilizaron análisis evolutivos del reloj molecular para intentar ubicar cuándo ocurrió el primer caso, o índice, de SARS-CoV-2. Reloj molecular es un término para una técnica que utiliza la tasa de mutación de los genes para deducir cuándo divergieron dos o más formas de vida. En este caso, cuándo existió el ancestro común de todas las variantes del SARS-CoV-2, estimado en esta investigación hacia mediados de noviembre de 2019.
La datación molecular del ancestro común más reciente a menudo se considera sinónimo del caso índice de una enfermedad emergente. “Es posible que el caso índice sea anterior al ancestro común; el primer caso real de este brote puede haber ocurrido días, semanas o incluso muchos meses antes del ancestro común estimado”, aseguran los científicos.
En base a este trabajo, los investigadores estiman que el número medio de personas infectadas con SARS-CoV-2 en China era menos de una hasta el 4 de noviembre de 2019. Trece días después, eran cuatro personas y solo nueve el 1 de diciembre de 2019.
Las primeras hospitalizaciones en Wuhan con una afección posteriormente identificada como Covid-19 ocurrieron a mediados de diciembre. Los autores del estudio utilizaron una variedad de herramientas analíticas para predecir cómo se pudo haber comportado el virus SARS-CoV-2 durante el brote inicial y los primeros días de la pandemia cuando era en gran parte una entidad desconocida y el alcance de la amenaza para la salud pública aún no se había comprendido por completo.
Estas herramientas incluían simulaciones de epidemias basadas en la biología conocida del virus, como su transmisibilidad y otros factores. En solo el 29,7% de estas simulaciones, el virus pudo crear epidemias autosostenibles. En el otro 70,3%, el virus infectó a relativamente pocas personas antes de desaparecer.
“Nuestro enfoque arrojó algunos resultados sorprendentes. Vimos que más de dos tercios de las epidemias que intentamos simular se extinguieron. Eso significa que si pudiéramos retroceder en el tiempo y repetir 2019 cien veces, dos de cada tres veces, el Covid-19 se habría desvanecido por sí solo sin desencadenar una pandemia. Este hallazgo apoya la idea de que los humanos están siendo bombardeados constantemente con patógenos zoonóticos”, revelan los expertos.
